La sesión de la UNESCO será el próximo 27 de julio en China, las candidaturas ganadoras serán incluidas en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad.

TLAXCALA, Tlax., 21 de julio de 2021.- El próximo 27 de julio, durante la 44 Sesión del Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en Fuzhou, China, se decidirá si el Conjunto Conventual Franciscano y Catedralicio de Nuestra Señora de La Asunción de Tlaxcala, único destino postulado por México, para Patrimonio Mundial de la Humanidad, logra la declaratoria.

Esta 44 reunión del Comité de Patrimonio Mundial realiza trabajos del 16 al 31 de julio en Fuzhou, China, donde se combinarán trabajos en curso y temas que quedaron pendientes desde el año pasado, cuando se aplazó la reunión anual debido a la pandemia del Covid 19.

La sesión será presidida por Tian Xuejun, viceministro de Educación de China y director de la Comisión Nacional China para la UNESCO.

A partir del próximo 24 de julio, el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO para analizar cinco candidaturas de 2020 y 2021 de todo el mundo, para ser inscritas en la Lista de Patrimonio Mundial.

Las propuestas son: Las pinturas rupestres de Himā Najrān, de Arabia Saudita; la Fortaleza de Spinalonga, de Grecia y el Observatorio solar y centro ceremonial de Chankillo, de Perú; la iglesia de Atlántida, ubicada en Uruguay y el Conjunto Franciscano del Monasterio y Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Tlaxcala, México.

En cuanto a la candidatura de México, el expediente preparado es una extensión del sitio de los Primeros Monasterios del Siglo 16 en las laderas del Popocatépetl, inscrito en 1994 y reconocidos por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, debido a que sirvieron de modelo para los demás monasterio e iglesias de la Nueva España, así como para los esfuerzos de evangelización en la Nueva España y algunos puntos más allá en América Latina.

Según la declaratoria, este conjunto de 14 monasterios ubicados en las laderas del volcán Popocatépetl, se encuentran en perfecto estado de conservación y estos edificios son representativos del modelo arquitectónico adoptado por los primeros misioneros franciscanos, dominicos y agustinos que evangelizaron las poblaciones indígenas en el siglo 16.