Frenan contaminacion de aguas negras de Mazatecochco en Papalotla
TLAXCALA, Tlax., 18 de mayo de 2026.- Tras la reducción de áreas verdes en el estado de Tlaxcala derivada de proyectos que han transformado los ecosistemas y la identidad de las y los tlaxcaltecas como la “Ciudad de la Juventud”, los testimonios como el de don Eloy permiten comprender el territorio desde una perspectiva distinta.
En entrevista para Quadratín Tlaxcala, el cronista comunitario de San Hipólito Chimalpa, Eloy Pérez Portilla, señaló que a la zona ubicada sobre la ribera del río Zahuapan en la colonia Centro de la capital tlaxcalteca ha estado expuesta al ecocidio desde 1961, cuando iniciaron las obras para acondicionar un espacio destinado al recinto ferial y "darle forma" al río Zahuapan.
Eloy Pérez relató que Tlaxcala sufría constantes inundaciones, por lo que en la década de los 60 se realizó un ramal en el río Zahuapan para desviar el cauce del agua y evitar que ingresara a la ciudad. El margen original del río se extendía hasta la zona donde hoy se ubican el Centro de Convenciones y el bulevar Leonarda Gómez Blanco; en ese espacio existía un ejido que funcionaba como parque comunitario.
Posteriormente, en 1963 se realizó la primera edición de la Feria de Tlaxcala, que, ante la necesidad de contar con un espacio para las celebraciones de la fundación de la ciudad, las autoridades decidieron “arrimar” el río Zahuapan hacia el lado de San Hipólito Chimalpa, lo que derivó en la tala de árboles y la modificación del entorno natural.
“Cuando era niño, en las tardes después de la lluvia empezaba un croac, croac, croac… muy hermoso. Se veía bonito porque toda la ribera tenía vida, estaba llena de aves migratorias”
Asimismo, el cronista señaló que parte de las primeras intervenciones en el río consistieron en tapar un túnel ubicado del lado de la actual colonia Adolfo López Mateos, con el objetivo de evitar inundaciones en la capital tlaxcalteca. Además, se construyó una compuerta y el espacio (actualmente el Centro Expositor) fue rellenado para crear un lago conocido como “El Lago del Niño”, un sitio donde las familias convivían y lavaban.
A este proceso se sumó la instalación de la fábrica Zahuapan en la capital tlaxcalteca, en la zona donde actualmente se ubica Bodega Aurrerá. La llegada de la empresa impulsó la construcción de viviendas para sus trabajadores de confianza en un perímetro de tres manzanas del lado de la colonia Adolfo López Mateos, inicialmente conocida como colonia Barroso.
“Recuerdo que la gente de San Nicolás era campesina; tenían sus tierras y uno que otro era artesano. Pero después llegó la empresa Zahuapan y la gente se volvió obrera; luego comenzaron a llegar otras empresas”.
Asimismo, señaló que habitantes de pueblos circunvecinos, como San Miguel Tlamahuco, Los Reyes Quiahuixtlán y San Miguel Chimalpa, acudían al río para lavar ropa sobre las piedras planas e incluso, en algunas ocasiones las infancias se bañaban en él.

“Era muy bonito porque se veía un papalote multicolor con toda la ropa secándose al sol. (…) Era un sitio de convivencia, porque ahí se hacían comadritas y nacían muchas amistades”
Don Eloy señaló que durante el gobierno de Emilio Sánchez Piedras se instalaron animales como leones, monos y aves, en un bordo ubicado a la altura de donde actualmente se encuentra el Centro Expositor. Más tarde, en el sexenio de Tulio Hernández, en 1981 se construyó la barda de contención sobre el río Zahuapan, obra que le dio la forma con la que hoy se le conoce. A ello, se sumaron otras obras como el tramo comprendido entre La Garita y la represa de Tepeite, en Panotla para la construcción de la avenida Heroico Colegio Militar y el bulevar Leonarda Gómez Blanco.
“En ese entonces no había una conciencia ecológica. La gente estaba acostumbrada a cualquier tipo de decisiones del gobierno; no había mucha información y tampoco existían tantas protestas”, comentó.
Posteriormente, en 1968 comenzó la construcción de la carretera México-Puebla, con un ramal de San Martín Texmelucan hacia Apizaco. A partir de ello se habilitó un entronque hacia Tlaxcala, lo que provocó que San Hipólito se extendiera hasta la actual avenida Puebla, terrenos que entonces pertenecían a la familia de apellido Sánchez.
Y fue en 1985 que las autoridades llegaron a un acuerdo con los propietarios para construir un parque recreativo en la zona, denominado Parque de la Amistad, actualmente conocido como Parque de la Juventud.
“Empezaron a cambiar los caminos y trasladaron el mini zoológico a su ubicación actual. El laguito se secó y en ese espacio construyeron el Centro de Convenciones, continuando con la tala de árboles en el bosque, que terminó convertido en explanada y estacionamiento”, relató.
Finalmente, el cronista destacó que actualmente este espacio representa uno de los pocos sitios de esparcimiento en la capital tlaxcalteca, junto con el parque La Ocotera, ubicado sobre el bulevar Universidad. Por ello, reflexionó que las obras de desarrollo no son negativas siempre y cuando se respete el equilibrio de los distintos ecosistemas.




