Buscará SMA otro predio si Ecatepec rechaza Polo de Economía Circular
TLAXCALA, Tlax., 6 de diciembre. En el corazón del centro histórico de Tlaxcala, una persona mayor recorre incansablemente las calles con un costal al hombro, recolectando botellas de plástico para vender. Esta escena cotidiana refleja la situación económica y social de cientos de familias en el estado, donde la lucha diaria por sobrevivir obliga a muchos, incluidos los adultos mayores, a subsistir en condiciones precarias.

Para quienes dependen de esta actividad, la venta de materiales reciclables es una fuente de ingresos que, aunque limitada, resulta indispensable. Sin embargo, el trabajo implica largas horas de esfuerzo físico, exposición a las inclemencias del clima y la constante búsqueda de mercados que paguen precios justos por el material recolectado.

Organizaciones sociales han señalado que esta situación es un síntoma de problemas estructurales, como la falta de acceso a una pensión digna, empleos formales para adultos mayores y políticas públicas que garanticen su bienestar. Aunque existen programas sociales que intentan mitigar la pobreza, los beneficiarios aún enfrentan obstáculos para cubrir necesidades básicas.

La figura del recolector en las calles de Tlaxcala no solo evidencia las desigualdades económicas, sino que también invita a reflexionar sobre la urgencia de medidas que brinden apoyo integral a quienes, como esta persona, representan uno de los sectores más vulnerables de la sociedad. Mientras tanto, su esfuerzo diario es un testimonio de la resiliencia y la lucha por salir adelante pese a las adversidades.





