Llega Odontología de la UATx a 51 años
TLAXCALA, Tlax., 8 de mayo de 2026.- La representación en Tlaxcala de la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) manifestó su enérgico rechazo al anuncio de la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal sobre adelantar la conclusión del ciclo escolar 2025-2026 para el próximo 5 de junio.
Jorge Alfredo Flores Martínez, presidente de la organización en el estado, calificó la medida como "lamentable" y advirtió que esta decisión tendrá consecuencias directas en el aprendizaje de miles de niños y jóvenes en Tlaxcala, además de desestabilizar la dinámica de las familias trabajadoras.
Para la UNPF, el recorte del calendario es una decisión que ignora la realidad académica del país y de la entidad. Flores Martínez subrayó que México y Tlaxcala enfrentan desafíos importantes en materia educativa que no permiten el lujo de reducir días de clase.
"Este recorte afecta mucho el tema de la enseñanza y genera un mayor rezago educativo en nuestros niños", señaló el representante, haciendo énfasis en que el sistema educativo aún tiene mucho por mejorar antes de considerar medidas de este tipo.
Respecto a las justificaciones vertidas a nivel nacional, que sugieren el adelanto debido a las altas temperaturas y la realización de la Copa Mundial de Fútbol, Flores Martínez fue tajante al señalar que no son pretextos válidos para el contexto local.
Consideró además que en Tlaxcala no se viven condiciones de calor extremo que impidan la continuidad de las clases y sobre el Mundial afirmó que, aunque el evento atraerá turismo y economía, no existe una afectación directa en la entidad que justifique sacrificar los contenidos escolares.

Ante este escenario, la Unión de Padres de Familia anunció que buscarán establecer canales de comunicación y mesas de trabajo con el secretario de Educación Pública en el estado, Homero Meneses Hernández.
El objetivo es encontrar alternativas que permitan a las escuelas tlaxcaltecas concluir con los planes de estudio originalmente programados. Flores Martínez destacó la preocupación de los padres de familia trabajadores, quienes quedarían desprotegidos al tener que gestionar el cuidado de sus hijos durante casi tres meses de vacaciones anticipadas sin una planificación previa.
La organización espera que las autoridades locales reconsideren la medida y prioricen el derecho a la educación sobre las presiones de la agenda nacional.




