El ex tesorero de Texoloc creó la empresa Aspergro para vender los animales al Fondo de Fortalecimiento al Campo con apoyo del diputado perredista Miguel Ángel Covarrubias Cervantes.

TLAXCALA, Tlax., 23 de octubre de 2019.- Los borregos de desecho que vendieron a productores de Texoloc, fue un negocio entre el diputado perredista Miguel Ángel Covarrubias Cervantes y su ex tesorero Pablo Meneses Pérez, quien creó en marzo de este año la empresa Aspergro como estrategia para comercializar con el Fondo de Acciones para el Fortalecimiento al Campo creado por los diputados de la 63 Legislatura local, a la que pertenece el ex alcalde y que planeó con su madre la presidenta municipal Maribel Cervantes Hernández.

El diputado Covarrubias engañó a los productores con estos animales viejos, enfermos y de desecho como si fueran pie de cría, borregos que fueron comprados en San Martín Texmelucan y Tepeaca, Puebla, a esta empresa sin licitación alguna.

Cabe destacar, que esta empresa Aspergro tiene razón social en Zacatelco, Tlaxcala y fue recién creada en marzo de 2019 y que además sin experiencia alguna en la comercialización con el gobierno realizó esta venta con el acuerdo del ex alcalde Miquel Ángel Covarrubias Cervantes, toda vez que Pablo Meneses Pérez y su hermano Wenseslao son dueños de la firma, en tanto es de resaltar que el primero fue su tesorero municipal en la administración 2014-2017.

Con el uso del poder público, el ahora diputado local Miguel Ángel Covarrubias Cervantes y su mamá la actual alcaldesa de Texoloc, violaron las Reglas de Operación del programa de Fortalecimiento de Acciones para el Fortalecimiento al Campo, con la malversación de los fondos públicos, situación en la que la Contraloría del Ejecutivo (CE) y el Órgano de Fiscalización Superior (OFS) en su momento deberían intervenir para conocer cómo fueron adquiridos y como es que el ex alcalde compró a su ex tesorero estos hatos, además de los mecanismos de transparencia y licitación de ser necesarios.

Finalmente y de acuerdo a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), estos animales están enfermos de Ectima Contagioso, que afecta solamente a los animales y que no es un problema de salud pública, por lo que con tratamiento y medidas de bioseguridad (manejo sanitario) se aliviarían, no se trata de una enfermedad de muerte para el animal, pero es contagioso para los humanos con una afectación cutánea que se solventa de dos a seis semanas sin dejar secuelas.