Serán los matadores, José Luis Angelino y Gerardo Rivera, que junto a Antonio García «El chihuahua», estarán el primer domingo de toros de 2020, en la «Plaza México»

TLAXCALA, Tlax. 31 de diciembre de 2019.- Para la onceava corrida de la temporada grande 2019-2020, se presentaran los matadores tlaxcaltecas José Luis Angelino y Gerardo Rivera, marcando una entrada triunfal para Tlaxcala como tierra taurina en este 2020, donde también presentará su arte Antonio García «El chihuahua».

En entrevista para Quadratín, José Luis Angelino expresó su emoción ante esta corrida, en que además se da un reencuentro con la legendaria ganadería tlaxcalteca «Piedras Negras», que esta íntimamente ligada a la familia Angelino Arriaga, pues en este lugar nació su padre del matador, el subalterno Joaquín Angelino Macías «El pulques», además que es ahí donde descansan sus restos mortales, en el antiguo panteón.

Para este 5 de enero, José Luis Angelino se ha sometido a una rigurosa preparación física y mental, con ejercicios enfocados a fuerza, velocidad, ensayo constante de salón y una alimentación balanceada, además de práctica en campo bravo y una reclusión para concentrarse a dar lo mejor de si, en la que es una de los máximos escenarios taurinos de Latinoamérica, la «Plaza México».

«Son muchos sentimientos encontrados, es una ganadería que representa un reto, tengo muchas cosas que expresar en el ruedo y mucho que dar con mi tauromaquia, espero que ese día todo fluya, el destino nos reencuentra con Piedras Negras» comentó el matador.

El matador, alterna su carrera desempeñándose como director de la Escuela Taurina del Municipio de Tetla de la Solidaridad, Tlaxcala, la que en sus palabras significa una oportunidad de aprendizaje mutuo, en que él se retroalimenta y motiva para seguir adelante, además que puede brindar a los pequeños aspirantes a convertirse en toreros las armas para alcanzar su sueño, lo que define como un compromiso enorme consigo mismo y con sus alumnos.

José Luis Angelino precisó que se encuentra en una de las mejores etapas de su vida y su carrera, con 37 años cumplidos, ha probado el éxito y el fracaso como torero, además de múltiples lesiones, pero con la pasión para dar lo mejor de sí y expresar todo lo que tiene dentro de si con su tauromaquia, finalizó.