TULUM, QRoo, 10 de octubre de 2019.- Una pareja de médicos que eligió Tulum para disfrutar de unas vacaciones fueron víctimas de la ola de inseguridad que prevalece en dicho destino turístico.

Nada queda del otrora deslumbrante y seguro destino turístico de primer nivel; el ahora pueblo mágico de Tulum que tristemente ostenta los más altos niveles delictivos de todo Quintana Roo y se sitúa entre la más alta criminalidad de todo el país.

Entre los muchos delitos perpetrados quizá los más suaves, pero también los más comunes y abundantes se cuenta el robo a vehículos, llevado a cabo con total impunidad a cualquier hora del día o de la noche.

Gran parte de los perpetradores de ese delito aparentemente menor forma parte también de grupos criminales dedicados a crímenes graves y casi todos tienen su centro de operaciones en las distintas zonas de invasión que fueron fomentadas precisamente por el actual presidente municipal y su grupo de funcionarios varios de los cuales son también líderes invasores.

En esta ocasión dos víctimas del desgobierno municipal de Tulum fueron una pareja de médicos procedentes del estado de Oaxaca que programaron varios meses atrás unas vacaciones.

“Somos una pareja de turistas originarios de Oaxaca, de profesión Médicos, iniciamos nuestro viaje con salida de Cancún donde rentamos un auto Aveo, el viernes 4 de octubre aproximadamente a las 5:15 de la tarde nos estacionamos sobre Calle Mercurio y Avenida Cobá para ir a un cajero que se encuentra cerca del Hotel Wish, por lo que abrí la cajuela para sacar mi tarjetero de la maleta, y nos dirigimos al cajero, pero era un ATM y yo necesitaba Banamex, cruzamos porque el navegador indicaba que había otro cerca cruzando la avenida, justo dentro Chedraui, por lo que aún estaba un poco lejos y necesitábamos hacer unas compras regresamos por el carro para estacionarlo en el estacionamiento, posteriormente al llegar a hacer la reservación en el hotel Punta Tulum, al bajar nuestras pertenencias nos percatamos que habían abierto el carro, se robaron una maleta grande negra con ropa de hombre, algunas nuevas, cuatro bolsas nuevas, tres de la marca Guess y una Lacoste con un costo total de todas de 12 mil 500, que había comprado en Cancún, cuatro pares de lentes de la marca Ray Ban, dos edición Ferrari con un costo de seis mil 800 cada uno, otro de tres mil 800 y otro más de tres mil 500, una cámara Xtreme, un par de tenis Reebok, unas sandalias north face de mujer, una gorra Puma y otra más North Face, cargadores de Apple Watch y de iPhone, y una cantidad de 34 mil pesos, entre cosas de artículos personales, abrieron todo el carro, lo único que dejaron fue una maleta color rojo oscuro de mujer, y nuestras mochilitas las cuales estaban saqueadas”.

Lo más grave para la pareja de médicos fue observar la negligencia de la policía para el primer reporte del Ministerio Público para la recepción de su denuncia, pero, sobre todo, del personal del Hotel Wish Tulum que pese a contar con una cámara de vigilancia que apuntaba directamente a su vehículo, dicha encargada del hotel aseguró “ya haber visto la grabación y que no había nada”,  ante la insistencia de los afectados e incluso de la policía por acceder a la grabación de vídeo la respuesta fue que “si le quería creer estaba bien y  sino ni modo pero que simplemente no habría acceso a esa grabación”.

A modo de consuelo, por parte de la policía, a los turistas se les dijo algo que en vez de calmar su indignación por el robo sufrido aumentó el azoro irritado por observar una clara complicidad entre quienes deberían proporcionar una buena imagen a los visitantes.

A la fecha únicamente se interpuesto la denuncia sin mayor avance y por su parte el Hotel Which se ha negado a la entrega de la grabación del video correspondiente al momento de los hechos: la policía actúa en casi todos los casos denunciados del mismo modo.

Según algunas fuentes dentro de la misma corporación sólo unos de cada 10 robos de ese tipo son denunciados y menos de dos de cada cien denuncias logra la devolución de lo robado a los afectados.