CIUDAD DE MÉXICO, 20 de julio de 2021.- A fin de buscar alternativas para revertir la disminución en la producción nacional del café, el Senado de la República inició el análisis de la iniciativa para expedir una nueva Ley de Fomento a la Cafeticultura, proyecto elaborado por el senador Eduardo Ramírez.

La propuesta del morenista pretende impulsar su comercialización, industrialización, certificación y consumo en el mundo.

El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, afirmó que quienes se dedican a la producción de café integran a uno de los sectores más vulnerables de la población.

Los productores requieren apoyos financieros accesibles, acompañamiento técnico, así como asesoría comercial para competir en el mercado internacional; además de asesoría organizacional para compra de insumos y posicionarse en condiciones competitivas, indicó durante el foro para analizar el proyecto de decreto.

Ante la disminución que muestra ma producción de café en México, notable durante los últimos cinco años, se debe al escenario adverso generado por la fijación de precios en el mercado internacional, así como por las afectaciones derivadas del cambio climático, como sequias y plagas.

El senador Monreal Ávila dio a conocer que 95 por ciento de estos productores son minifundistas, es decir, que tienen cinco hectáreas o menos; además, denunció, no cuentan con acceso a créditos ni a seguridad social.

Por ello, celebró la iniciativa del presidente del Senado, Eduardo Ramírez, para integrar un programa rector que promueve la producción, comercialización, industrialización, certificación y consumo del café mexicano en el mundo.

Los senadores coincidieron en que es necesario incrementar la inversión pública y promover la seguridad social para propiciar mejores condiciones de vida para quienes se dedican a esta actividad.

Es ineludible diseñar políticas integrales que eviten la atomización de los apoyos dirigidos al sector, pues algunos han sido diversos y se han aplicado con objetivos diferentes, lo cual ha generado mayor desigualdad entre productores, enfatizó el morenista.

Las hectáreas para el cultivo de café se han reducido considerablemente, ya que de 741 mil que se cultivaban en 2010, pasaron a sólo 712 mil hectáreas en 2018 y eso implicó una disminución en la producción del grano de cerca de 600 mil toneladas, en el mismo periodo.

Esto, afectado por la determinación internacional del precio del café ha afectado severamente a las y los productores nacionales, situación que se agrava con la plaga conocida como la roya, destacó el secretario de la Comisión de Reforma Agraria.