Ataque armado en Tecámac, Morelos, no fue contra alcaldesa
Morelia, Mich., 18 de mayo, 2017.- ¿Qué podemos decir cuando hay un asalto y las víctimas son policías? Tal vez machetazo a caballo de espadas, ladrón que roba a ladrón, y ahora ¿quién podrá defendernos?
¿En qué nivel de desprotección quedamos los ciudadanos comunes y corrientes cuando se dan sucesos como el ocurrido en la Autopista del Sol, cuando en sólo cinco minutos, tres delincuentes asaltaron a 30 policías?
Ya no digamos que se trató de un atraco a un solitario policía que regresaba por la noche a su casa, sino de un asalto a un autobús repleto de elementos de la Policía Federal.
De acuerdo con la nota publicada por Quadratin Guerrero, los hechos ocurrieron este lunes adelante de la caseta de Alpuyeca, Morelos, cuando los agentes de la Policía Federal se dirigían a Ciudad de México para disfrutar de sus días de descanso procedentes de este puerto de Acapulco, donde se encuentran destacamentados.
Los delincuentes aprovecharon que el conductor detuvo la marcha para bajar a orinar, y tres hombres con pistolas en mano, además de insultarlos los despojaron de dinero, celulares, anillos carteras, relojes, mochilas y otras pertenencias. ¿Les habrá sonado familiar esa situación?
Ya en el artículo anterior mencionábamos que lo dura que está la competencia entre delincuentes, que cada vez se diversifican más las modalidades de robo y asaltos, ya no únicamente a la población civil, sino ahora hasta a policías.
Lo peor del caso, es que en redes sociales hubo mucha gente que hasta se alegró de este suceso. En ese nivel se encuentra la credibilidad y confianza en la policía.