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Morelia, Mich., 12 de enero de 2017.- Este miércoles, algunas de las casas de estudiantes pertenecientes a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) bloquearon la avenida Madero, argumentando una protesta por el recorte presupuestal a la Casa de Hidalgo.
Varios aspectos no pasaron desapercibidos y hay que señalarlos: La “preocupación” por el gasolinazo y el recorte presupuestal a la UMSNH, que no fue de toda la Coordinadora de Universitarios es Lucha (CUL), pues se trató principalmente de moradores de la Casa Nicolaita e Isaac Arriaga. Los mismos protagonistas de la toma pasada en la Universidad.
Extrañamente el argumento sobre recorte presupuestal no apareció en las cartulinas y consignas, pues las expresadas por los moradores de albergues estudiantiles eran en apoyo al paro que realiza el Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana.
Así las cosas, es lamentable que los moradores de albergues estudiantiles, que constituyen la población más beneficiada de los alumnos universitarios, pues a pesar de que la Universidad no recibe recursos para su mantenimiento, reciben techo, alimentación y beca para estudiar. Parece en verdad no importarles el recorte presupuestal, pues no expresaron en ningún momento propuesta alguna de ahorro.
La CUL y ahora sí, en conjunto, debería de reflexionar sobre su actuar, pues para nadie es desconocido que cada vez son más las voces que se alzan para buscar reducir los gastos que se destinan a estos albergues o al menos la garantía de que en verdad se beneficie a estudiantes y no a porros que se vendan al mejor postor para alimentar cualquier manifestación o protesta.
Suponiendo que todos son alumnos universitarios, debe ser fácil comprender que bloquear la principal avenida de la ciudad no representa, desde ninguna perspectiva, una acción que les ayude en la gestión de su subsidio.
Por el contrario, ratifica la idea de que su último interés es estudiar, pues en todo caso reclamarían a los Sindicatos el blanqueo que les impide tener actividades académicas y recuperar los días de clase que ellos mismos provocaron perder por su toma el año pasado.




