Morelia, Mich., 10 de julio, 2017.- En 2001 la deuda de estados y municipios de todo el país sumaba aproximadamente 100 mil millones de pesos, en 2017 ha alcanzado la cantidad de 600 mil millones (La Jornada), después de que hace poco más de un año entrara en vigor la Ley de Disciplina Financiera de Estados y Municipios.
A pesar de la nueva ley, la deuda de estados y municipios se incrementó más de 7 por ciento el año pasado (alrededor de 39 mil millones adicionales). Coahuila ocupa el primer lugar con más de 39 mil millones de pesos en deuda pública (de acuerdo al número de habitantes).
El estado de México adeuda 52 mil millones en deuda, pero hay que aclarar que en el año 2000 debía 23 mil millones y en la actualidad supera los 42 mil millones, es decir casi se duplicó en las dos últimas administraciones de esa entidad. Otro caso que hay que subrayar es Veracruz, que en el 2000 debía tan solo 17 millones de pesos, y tan solo en la administración de Javier Duarte se elevó de 9 mil a 49 mil millones de pesos.
Qué decimos de Coahuila, que en 2009 debía mil 561 millones y con Humberto Moreira se incrementó a 39 mil 941 millones.
Hay estados como Michoacán que depende de la federación en más de 95 por ciento de su presupuesto. Pero hay que decir también que esta entidad tuvo serios problemas financieros por el déficit que generó la descentralización educativa y de servicios de salud. Sin contar que los apoyos extraordinarios que otorga discrecionalmente la administración federal a los gobierno estatales, por ejemplo, Felipe Calderón dejó de dar más de tres mil millones anuales a Michoacán por las diferencias políticas e ideológicas del entonces gobernador Leonel Godoy.
La deuda pública de Michoacán ronda los 21 mil millones de pesos, no es el estado más endeudado pero está en foco rojo. Por diferentes razones, la deuda ha crecido paulatinamente, incluso muchos de los desvíos económicos de administraciones anteriores se dieron para poder solventar el pago de salarios. Esto sin dejar de desconocer que en parte se debió a deficiencias administrativas y abusos cometidos por algunos funcionarios, pero nunca fue tan catastrófico como lo han intentado hacer creer algunos políticos opositores.
Es obvio que hay diferencias entre entidades federativas. Pero a final de cuentas, la crisis económica es totalmente visible, son millones de mexicanos a los que les cuesta cada vez más trabajo salir adelante.