Morena denuncia a Viggiano por presunto enriquecimiento ilícito
Morelia, Mich., 28 de junio, 2017.- Siempre hay cosas que se recuerdan de la escuela, decían algunos compañeros que en la UNAM les comentaron que el periodismo debe cumplir una función social y dos, que es la profesión más ingrata del mundo. En la actualidad, las dos observaciones no son tan ciertas, porque es más productivo servir al poder que a los grupos sociales en desventaja. Y obviamente no es tan ingrata la profesión cuando sirves bien.
Pero también es cierto que hay periodistas que realizan una buena labor social y que viven con salarios muy bajos, por lo que tienen dos o tres trabajos. Esa es una realidad del periodismo en México. Pero lo más irónico es que no todos los egresados de una escuela o universidad donde se enseña periodismo tienen empleo en esa área.
Es el resultado de las erróneas políticas gubernamentales, porque tal y como lo exigen las empresas es bueno que haya mucha mano de obra calificada, porque de esa forma se pagan salarios de hambre, que además se disputan los ejércitos de desempleados.
Pero además, antes decían los periodistas, pobres pero contentos. Ahora no, como cualquier ciudadano se enfrentan a la delincuencia del llamado fuero común, pero también al crimen organizados y en ocasiones al propio gobierno cuando atentan contra los intereses de funcionarios. En realidad que se trata de un problema complejo.
Hemos visto en México y en Michoacán cómo han muerto decenas de periodistas en los últimos años, y es hasta este 2017 cuando el gremio se comenzó a organizar y a exigir a las autoridades que se combata la impunidad y que haya más garantías para los periodistas para que puedan ejercer la profesión.
La mayoría de los mexicanos vivimos en una crisis económica, social y política, y no hay margen de movimiento donde los grupos de poder pretender continuar con las políticas de siempre que han empobrecido a la nación, y que además han puesto en jaque a quienes protestan o informan en contra de abusos y delitos de los poderes fácticos y oficiales.




