Deja Quiroz abierta posibilidad de buscar gubernatura de Michoacán
Morelia, Mich., 9 de noviembre, 2017.- Lo que parecía un acto de rebeldía sin precedentes, se ha convertido en una simple y acostumbrada negociación para elegir al nuevo fiscal federal o titular de la Procuraduría General de la República (PGR). A decir de la bancada del PRI, los diputados están de acuerdo en que en diciembre se designe al nuevo funcionario federal con la aprobación mayoritaria de casi todas las fuerzas legislativas, con excepción de Morena y PT.
Será a propuesta del Ejecutivo Federal a través del voto secreto como se designará a quien habrá de sustituir a Santiago Nieto Castillo, despedido del cargo por dar a conocer información con respecto a las investigaciones al ex director de Pemex y sus presuntos lazos turbios con la empresa Odebrecht.
Se vuelve a repetir la historia, finalmente pudieron más los acuerdos que la presunta lucha contra la corrupción. Así es México, el país de la simulación, lo único cierto es que el pastel cada vez se reparte entre más políticos y empresarios, por lo que queda menos para el resto de los mexicanos.
El voto en la Cámara de Diputados será secreto para que no aparezcan los nombres de legisladores que finalmente formarán parte de una nueva complicidad. Se estaban tardando. Lo único que queda claro es la estrategia de cerrarle el paso, como sea, al dirigente de Morena, Andrés Manuel López Obrador.
A estas alturas ya ninguna estrategia oficial es absoluta, la mayoría de los mexicanos no cree en la lucha contra la corrupción, y duda mucho que los más de 10 encarcelados y señalados por la prensa sean los únicos que han obtenido recursos financieros de forma ilícita.
También ha quedado claro que no hay mucho interés de los partidos opositores como el PRD y PAN de querer terminar con la corrupción, lo que está en juego es el poder máximo para 2018, hasta los que no tienen ninguna oportunidad piensan que se pueden colar.