Celebran con mezcal enterrado raíces mexicanas en el Día de Muertos
Morelia, Mich., 23 de noviembre de 2017.- El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray aseveró que bajo el liderazgo de José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Hacienda, México tiene rumbo, estabilidad y claridad en las decisiones de la política económica. ´
Videgaray dijo también que además de Plutarco Elías Calles, Meade es el único que ha ocupado la titularidad en cuatro secretarías de dos gobiernos y ha dado muestra de patriotismo, trayectoria impecable, inteligencia y amor a México. ¿Más mezcla? Es obvio que el secretario de Relaciones Exteriores seguramente contó con el respaldo del presidente Enrique Peña Nieto, sino no hubiera caído en tantos halagos.
Meade Kuribreña, desde su ingreso como funcionario de gobierno en la administración de Enrique Peña Nieto sabía lo que buscaba y hacia dónde se dirigía. Como titular de la Secretaría de Desarrollo Social, alguna vez realizó una gira de trabajo por Morelia. Impresionó la forma como estaba estructurada esa visita. Utilizó la tecnología para presentar un video y sus colaboradores estaban perfectamente coordinados, como sin anduviera en campaña.
Es muy astuto, eso de que le cayó de sorpresa que fuera uno de los precandidatos no sé quién se lo creyó. La declaración de que había votado por el ahora presidente Enrique Peña Nieto tampoco fue muy convincente. No quisiera utilizar la palabra como lo definió Andrés Manuel López Obrador, pero ahí está registrada.
Fue secretario de Desarrollo Social y secretario de Relaciones Exteriores, durante el período presidencial de Felipe Calderón. También estuvo al frente de la Secretaría de Energía y actualmente está en Hacienda. Es decir, fue alto funcionario de una administración totalmente gris, pero identificado con la ideología panista.
Dice su currículum que Meade es una persona sin partido. Tal vez, lo cierto es que ha sabido meterse a dos fuerzas políticas muy competitivas, pero ese tipo de carrera tiene mucha jiribilla, y obviamente que representa lo mismo que el PRI y el PAN, que como ha quedado demostrado no hay mucha diferencia.
No creemos en este tipo de espontaneidad en lo que puede ser, seguramente, el destape. Simplemente cambian las formas pero el fondo es el mismo. Lo único que sí podemos asegurar es que de ser candidato y ganar los comicios presidenciales, sería más de lo mismo, no cambiaría nada el sistema económico, sin olvidar que los halagos provienen de la misma persona nombrada por Peña Nieto.




