Ataque armado en Tecámac, Morelos, no fue contra alcaldesa
Morelia, Mich., 21 de junio, 2017.- El gremio periodístico ha vuelto a ser noticia, incluso de carácter internacional; hasta hace unos días, lo era por el asesinato y desaparición de comunicadores, ahora lo es por el supuesto espionaje del que algunos han sido víctimas por parte del gobierno.
Al inicio de semana, el diario New York Times publicó una nota en la que aseguraba que periodistas y activistas sociales mexicanos han sido espiados por el gobierno, mediante un dispositivo israelí llamado Pegasus.
Esta noticia ha desatado una serie de polémicas y protestas, así como una gran cantidad de especulaciones sobre los motivos y objetivos que habría tenido el gobierno para efectuar tales labores de espionaje.
Sin embargo, de tratarse de una estrategia de inteligencia, no se observan resultados positivos para ello en todo caso; si hubiera sido para enterarse de las investigaciones que realizan los comunicadores, sería lógico pensar que el objetivo hubiera sido impedir su publicación, pero igual se han dado a conocer noticias que han puesto de cabeza a las autoridades.
Y no es que no se crea que hay tal espionaje, siempre se ha hablado de teléfonos y correos electrónicos intervenidos, sin que se haya visto claramente los fines reales para tales acciones.
Además, si la finalidad es coartar la libertad de expresión, acallar voces críticas o hasta silenciar definitivamente a algún comunicador, la estrategia no tiene nada de inteligencia, pues al menos los resultados en la opinión pública han sido devastadores para el gobierno.
Como sea, y ya lo he comentado anteriormente, lo mejor sería que los periodistas siguiéramos siendo únicamente los relatores de las noticias, no los protagonistas, y menos por este tipo de situaciones.