CDMX, 26 de febrero, 2017.- Hace algunas semanas se dieron a conocer las renuncias de dos personajes referentes del Partido de la Revolución Democrática, en este caso los senadores Armando Ríos Piter y Zoé Robledo. El primero optó por la vía independiente para continuar con su función parlamentaria, y el segundo decidió saltar hacia el partido que representa Andrés Manuel López Obrador.
Cabe resaltar que ambos legisladores han sido sobresalientes en el ejercicio de sus funciones, sin embargo, el ocaso que vive el partido del sol azteca los ha llevado a desligarse de una entidad política, que, si bien no está destinado a desaparecer del todo, si lo podría hacer del mapa electoral como la tercera fuerza política del país.
Hasta el momento son 9 senadores los que han decidido dejar de formar parte de la bancada del PRD. Esta crisis política que vive dicho partido se debe en gran parte a los sucesos de aquella noche trágica en Iguala, bajo dos gobiernos perredistas; y por otro lado la poca popularidad que han tenido las alianzas entre sus simpatizantes de izquierda.
Pareciera que el “ganar como sea” ha disuadido a gran parte de su electorado, ya que no existe coincidencia ideológica alguna entre el Partido Acción Nacional y el de la Revolución Democrática, que simple y sencillamente se han limitado a excusarse bajo la bandera de que se tiene que se tiene que acabar con los gobiernos priistas.
Sin contar las diversas tribus que coexisten dentro del partido, se debe tomar en cuenta que mientras el PRD va en picada, Morena toma fuerza como la nueva fuerza política de izquierda en el país, por lo que no se debería descartar la fuga de más personajes que han sido referentes en los últimos años, con el fin último de seguir asegurando puestos públicos, apostándole claramente a la consolidación del proyecto que encabeza Obrador.
Lo que más debería estar preocupando a éste partido no son las elecciones presidenciales, ya que ninguna de sus figuras tiene el apoyo ni el capital político necesario, sino que se debería poner énfasis en preservar la Jefatura de Gobierno, que ha resultado ser el gran referente en la capital del país. No obstante, perdieron varias jefaturas delegacionales en las últimas elecciones, lo cual los pone en disputa directa con Morena, que más bien pareciera el refugio de los desertores.
El autor tiene estudios de Licenciatura en Ciencia Política por la UNAM,