Deja Quiroz abierta posibilidad de buscar gubernatura de Michoacán
Morelia, Mich., 2 de octubre.-El alto clero en México históricamente ha estado con quienes ostentan el poder. De hecho, de todos es sabido que en las últimas décadas se identifican y le apuestan al PAN para que conduzca el destino de la nación. Con el PRI no les ha ido mal, pero en ocasiones hay contradicciones, como lo ocurrido con la aprobación de las bodas gay.
El arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos declaró este domingo que un frente ciudadano siempre será una alternativa válida y posibilidad para los mexicanos. No sé qué quiso decir, pero si se refiere a la alianza PRD, PAN y Movimiento Ciudadano, aunque este último partido lleve el nombre der lo que menos representa, no significa necesariamente que puedan hablar en general de los mexicanos.
Lo que está ocurriendo es una barbaridad, quién puede creer que el PRD supuestamente de izquierda pueda unificarse con la ultraderecha que representa el PAN, y del Partido Movimiento Ciudadano no hay mucho qué señalar, pero pretendía ir con Morena, sin embargo no lo aceptaron por los bandazos que da y porque se trata de una fuerza oportunista con muy escasa representatividad.
No es posible que un líder de la iglesia no pueda entender o no quiera entender que todas estas alianzas son parte de la estrategia del PRI para frenar al dirigente de Morena, Andrés Manuel López Obrador. Es decir, la Iglesia como institución y como factor real de poder también va en contra del tabasqueño. Son muchos los intereses en juego y nadie quiere perder sus canonjías.
Se entiende que así sea, pero hay muchos discursos falsos que pretende engañar a los mexicanos, o por lo menos legitimar una presunta mayoría que dudamos exista entre los integrantes del Frente y el PRI juntos. Pero entre más días pasan no parece que le hagan ningún daño a Obrador, pero esta lucha apenas empieza y los aliados vienen con todo, de ese tamaño es el miedo.
La inconformidad social es real; el descrédito de gobernantes y partidos también lo es. No se observa por ningún lado la recuperación del gobierno y su partido. Sin embargo estar en el poder y ser capaces de lo que han hecho, tanto en lo político- electoral como en lo social, les ofrece una fuerza de facto muy importante. Y todavía nos falta ser testigos de muchas sorpresas, aunque ya estemos curados de espanto, tenemos que agarrarnos de la brocha, porque ni escalera hay.