Ruth González Silva lidera expectativas de triunfo en SLP para el 2027
Morelia, Mich., 15 de noviembre, 2017.- Como dice el clásico, y ahora ¿quién salvará a la Universidad Michoacana? El asunto es que cuando los problemas están en auge, todo es repartición de culpas, y cuando hay ligeras mejorías, todos quieren colgarse la medalla, sobre todo los políticos.
La crisis financiera que enfrenta la Máxima Casa de Estudios del estado no es nueva, y tiene sus orígenes desde hace décadas; pero cada vez se vuelve más severa como lo hemos visto en el fin de año pasado y en el presente, cuando se torna muy complicado atender todas las prestaciones laborales correspondientes.
En tanto, durante el transcurso de año se habla de la necesidad de hacer reformas estructurales, pero usando un discurso político y mediático entre los sectores universitarios, el gobierno y los partidos políticos, sin llegar a ninguna solución favorable; una vez que estalla la crisis como en esta ocasión que la
Universidad no tiene ni para pagar salarios, todo el mundo opina y da consejos de lo que debería hacerse, pero no pasa de ahí. Una vez que empiezan a fluir lentamente los recursos, todos se adjudican la autoría de las gestiones. Hasta los sindicatos.
Se dio a conocer un escrito que el de Profesores (SPUM) le envió al secretario de Hacienda, José Antonio Meade, a manera de carta a Santa Claus para pedirle poco más de mil millones de pesos que se requieren para completar el presupuesto del 2017.
Es probable que el secretario Meade ni siquiera lea tal misiva, pero ésta servirá para que el SPUM diga que sus gestiones fueron fundamentales.