Tiempos Modernos: El podcast de Quadratín Morelos
Morelia, Mich., 22 de julio, 2017.-Lo ocurrido en la delegación Tláhuac de la Ciudad de México, donde ocho presuntos delincuentes fueron abatidos por elementos de seguridad federal y local, ha llamado mucho la atención porque al parecer no había antecedente de algo similar, sólo visto en entidades como Michoacán, Nuevos León, Chihuahua, Jalisco, entre otras.
Luego del enfrentamiento, en protesta fueron incendiados varios vehículos, es una muestra de lo que se vive en México. Habrá que esperar las reacciones porque no sabemos de qué tamaño es el grupo delincuencial.
Las llamadas células criminales han operado desde hace décadas en la capital del país. Nunca ha habido problemas en cuanto a la distribución de droga. Cada delegación, cada barrio han tenido sus proveedores. Sin embargo, hablar de cárteles como el que presuntamente hay en Tláhuac, de eso no se sabía nada, o al menos eso nos habían hecho creer.
En materia de seguridad, la Ciudad de México ha tenido algunos avances porque son miles los elementos que patrullan la gran urbe. El que fuera el DF siempre ha tenido mala fama en cuanto a robos, pero ha sido en menor escala delictiva. Sin embargo, no podemos desconocer que el consumo de drogas es cada vez mayor, y quienes las adquieren y no trabajan buscan formas ilícitas para conseguir droga.
En los casos de los barrios, que cada vez son más habitados y donde hay cientos o miles de jóvenes que no tienen oficio ni beneficio, las pandillas o bandas se han venido multiplicando, por ende, el narcotráfico se ha convertido en una forma de vida. Donde quiera hay distribuidores de droga que laboran abiertamente como ocurre incluso en la UNAM.
Los barrios son territoriales, y mucha gente se involucra, como en Tláhuac, porque al igual que ocurre en Apatzingán, todos tienen un familiar, amigo o conocido que está dentro de actividades delictivas, que no sólo tienen que ver con droga, sino con comercio ambulante y algunas otras actividades.
La degradación social se está dando en todos los ámbitos, en todas las entidades, sobre todo en aquellas donde hay menos oportunidades para el desarrollo social. La Ciudad de México no es la excepción, incluso la violencia se ha contenido durante años. Habrá que ver qué hacen las autoridades capitalinas, porque en otras entidades los resultados han sido pobres.