El IMSS: derechos de los trabajadores también son derechos del pueblo
¿Querían saber cómo se vive en el mundo de Morena? ¡Ahí tienen una pequeña muestra! Un mundo donde el autoritarismo es el platillo favorito, la concentración del poder es la receta y la corrupción termina siendo el resultado.
Durante décadas, México construyó instituciones democráticas donde las decisiones debían discutirse, colegiarse y someterse a contrapesos. Así nació el IFE, hoy INE: para que nadie pudiera convertirse en dueño de nuestra democracia.
Pero llegó Morena, con esa obsesión enfermiza de concentrar el poder, de desaparecer los contrapesos y de convertir las instituciones en oficinas al servicio de sus intereses.
Y ahí están las consecuencias: los cuestionamientos al INE y la salida de Guadalupe Taddei exhiben la gravedad de permitir que el poder se concentre sin suficientes controles.
¡Porque el problema no es solamente el INE! ¡El problema es el modelo de gobierno de Morena!
Destapen cualquier alcantarilla gubernamental y encontrarán los mismos riesgos: opacidad, abuso de poder, decisiones arbitrarias y funcionarios que se sienten dueños de lo que pertenece a los mexicanos.
Por eso existen los contrapesos. ¡No para estorbar al gobierno, sino para impedir que el gobierno abuse de los ciudadanos!
Porque cuando una sola persona concentra el poder, deja de escuchar, deja de rendir cuentas y termina creyéndose por encima de la ley.
Porque cuando el poder deja de tener contrapesos, deja de sentirse obligado a dar explicaciones. Y cuando un gobierno cree que ya no tiene que dar explicaciones, comienza a olvidar que no es dueño del país: es empleado de su pueblo.
¡Y ningún empleado, por poderoso que se crea, puede estar por encima de quienes le dieron el mandato de servir!




