La escuela frente al celular
DEPRESIÓN, PÁNICO Y ANSIEDAD
Por: Julio Ibarrola S.
Más allá de los daños colaterales materiales de la pandemia, está la afectación a la salud psíquica y emocional de las personas de todas las edades y de todos los niveles.
Los problemas que de alguna manera ya se venían arrastrando, aunado a la personalidad y carácter del individuo, sumado al confinamiento y la escases de recursos o enfermedad, son un caldo de cultivo propicio a que se caiga en un cuadro depresivo, de pánico o ansiedad. Y si a lo anterior se le añade el hecho de vivir solo, ni para que les cuento.
Y aflora ante el menor e insignificante de los detalles. En muchas ocasiones el cuerpo nos manda señales, manifestaciones que no les hacemos caso por desconocimiento u omisión.
Por eso es de suma importancia conocernos a nosotros mismos (observarnos) para detectar si hay cambios en nuestros patrones de conducta, de carácter, de alimentación, de descanso, de irritabilidad, de inquietud, de falta de concentración, aumento en el beber, entre otros porque son señales de que algo no anda bien y que debemos de inmediato darle solución. En muchas ocasiones en la vida, de seguro ha sido algo pasajero pero en el contexto de hoy puede que no.
Realmente no hay una receta de como anímicamente sobrevivir de una mejor manera a éste confinamiento. Así es que aquí sólo les paso algunos tips de muchos otros que ustedes seguramente habrán encontrado ya.
Lo primordial y más importante creo yo es partir de una agenda, es decir buscar de alguna manera que las actividades a realizarse tengan cierto horario, estén organizadas y someterse lo más que se pueda a éste. Esto permitirá tener un orden pues es sumamente fácil caer en la tentación de ir haciendo las cosas a como se nos vayan ocurriendo o nos vaya dando la gana.
Y así distribuir nuestro día desde un horario de levantada, actividades de recreación, deportivas, aprendizaje de una nueva habilidad o conocimiento académico, convivencia familiar, convivencia virtual con los amigos o familiares distantes (tener este tipo de contacto ayuda mucho) etc. y la mente estará ocupada; Hay que distraerla.
Y si caes en la garras del monstruo silencioso, no te preocupes que solución hay.
Haz de sacar la casta echando mano de tus habilidades y busca ayuda profesional lo antes posible; porque sólo no se puede, es algo que nos envuelve y rebasa, la mente es traicionera y no sabemos manejarla y tiene que ver con nuestras reacciones psíquicas o psicológicas de la realidad, de la percepción que tengamos de ella y que normalmente difiere.
Luchar contra nuestra propia mente es lo más difícil, nos conoce bastante bien. Tenemos que auxiliarnos de alguien externo, romper con esa falsa percepción de la realidad y ver qué es lo que nos puede hacer felices, que es lo que nos puede dar fortaleza en esos momentos para salir adelante.
Tenemos que descubrir dónde están nuestras limitaciones y fortalezas; en muchas ocasiones nuestros verdaderos problemas están dentro de nosotros mismos. Y habremos de tomar conciencia de que pasando esto, habrá que irnos adaptando a una nueva realidad, hay que rementalizarnos para hacer frente a un nuevo tipo de vida mundial.
Contáctame: [email protected]




