Cuestiona Vázquez Conchas salida de Alfonso tras resultados de Morena
TLAXCALA, Tlax., 07 de Enero de 2017.- “¡Qué raros nos vemos!”, dijo un militante de la añeja izquierda y hoy miembro del PRD, al ver cómo poco a poco iban llegando al Jeroc´s miembros del Partido Acción Nacional, del Partido de la Revolución Democrática, del Movimiento Ciudadano y del Partido Alianza Ciudadana; todos ellos integrantes ahora de la Alianza Por México al Frente, la cual pretende postular al panista Ricardo Anaya Cortés como candidato a la Presidencia de México.
Y cómo no se iban a ver raros si por años, algunos de ellos han sido adversarios políticos y desde sus trincheras se han hecho y dicho de todo.
Claro que fue raro ver, sobre todo, en un mismo escenario, las banderas blanquiazules y negroamarrillas ondulando y cobijando a un mismo aspirante a un puesto de elección.
Las banderas blanco naranjas y blanco moradas, del MC y del PAC, no fue tan raro verlas combinadas, sobre todo por su casi siempre espíritu aliancista.
Pero si los colores unidos se veían extraños, la presencia de los protagonistas de cada una de las fuerzas políticas que impulsan este proyecto, todavía eran más curiosa.
Ahí estaban juntos panistas-adrianistas y perredistas-ex lorenistas que apenas en el 2016 dijeron no a una alianza en busca de la gubernatura del estado, en pleno proceso electoral se descalificaron y se culparon mutuamente de guerra sucia y sin embargo, en este nuevo proceso van juntos, coordinan eventos y casi hasta se levantan la mano.
Y más raro aún ver a algo que parecía irreconciliable, los mismos blanquiazules afines a la aún senadora, sentados en el mismo auditorio, vitoreando al mismo candidato que impulsan los aliancistas del PAC, encabezados hoy por un Ortiz.
Y así, tratando de entender lo que captaba nuestra vista, en un mismo escenario se juntaron, enemigas y enemigos casi irreconciliables, que hoy comparten un mismo proyecto político.
¿Quién se hubiera imaginado que al paso de los años, la izquierda y la derecha se unirían?
Casi nadie, sin embargo, los líderes nacionales y estatales de esta propuesta, ya se han encargado de crear todo un discurso en el que se justifica la posibilidad de que México tenga por primera vez un gobierno de coalición, tal y como ya sucedió en Chile y en Alemania, donde cada una de las fuerzas dice haber puesto lo mejor de sus propuestas para lograr exitosas administraciones que han pasado la historia política y económica.
Esa es la apuesta en México y en Tlaxcala, sumar ideologías y acordar puntos de coincidencia para lograr el triunfo en las urnas.
Mientras tanto, nos quedamos con lo que dijo el mismo líder de la izquierda tradicional: “Qué raros nos vemos. Por eso siempre les digo que en las contiendas no se peleen tanto… porque uno nunca sabe”