TLAXCALA, Tlax., 13 de junio de 2017.- Pese a las intenciones de la alcaldesa de Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca, por imponer orden y de limpiar la imagen urbana de la capital, las autoridades municipales se han mostrado incapaces de controlar incluso actos de consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública.
Y es que, desde hace algunos meses, en las inmediaciones de la Parroquia de San José, representativa del Centro Histórico capitalino, se ha observado un grupo entre cuatro y cinco personas consumiendo alcohol y en un notable estado de ebriedad ocupando las jardineras de la plaza trasera a la Parroquia e incluso, en ocasiones, se les ha observado hostigando a visitantes y transeúntes.
Esta tarde, se observó que los sujetos, como cada día, ocupaban un lugar en la plaza, acto seguido un par de agentes policiacos se les acercaron para conocer el motivo por el cual se encontraban en el sitio, pues además se percibía un olor etílico en en área, sin embargo, tras intercambiar algunas palabras, los policías se retiraron.
Segundos después, uno de los integrantes de este grupo sacó de entre sus ropas una botella que compartió con sus acompañantes y que, presuntamente, contenía algún tipo de bebida conocida como "tonayán" o licor de agave.
De acuerdo al bando de policía y gobierno de la capital, el ingerir bebidas alcohólicas en lugares públicos, al igual que el consumo de drogas es considerada como una falta al bienestar colectivo, al igual que señala que los dueños de establecimientos que expendan este tipo de bebidas a personas en evidente estado de ebried, podrían ser sancionados hasta por cien días de salario mínimo (hoy Unidad de Medida y Actualización -UMA)