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PUEBLA, Pue., 27 de octubre de 2026.- La ejecución a balazos de Jorge Martínez, alias El Chila, perpetrada el pasado 24 de septiembre en Chipilo, Puebla, ha dejado de ser un simple ajuste de cuentas del crimen organizado para convertirse en un escándalo político que sacude al gobierno de Tlaxcala y salpica a esferas del gabinete federal.
De acuerdo a notas periodísticas publicadas en el medio digital e-consulta, de Puebla-Tlaxcala, el violento ataque ocurrió a las 9:40 horas sobre la calle 16 de Septiembre de la junta auxiliar de San Gregorio Atzompa, cuando un sicario a bordo de una motocicleta interceptó al presunto líder huachicolero de 37 años mientras conducía una camioneta JAC con placas de Guerrero.
Pese a que Martínez intentó embestir a su agresor, terminó siendo rematado a tiros. El Chila, quien ya había sido detenido previamente en la Ciudad de México por narcomenudeo y contaba con antecedentes por amenazas, es investigado por la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla como víctima de un ataque directo.
Más allá del ámbito policiaco, la relevancia de la muerte de Martínez estriba en sus sólidas conexiones con la clase política de Tlaxcala. Documentos fotográficos fechados el 18 de enero de 2023 exhiben a “El Chila” en un convivio privado dentro de un jardín tipo hacienda, integrado en un círculo cerrado de convivencia con funcionarios de alto nivel.
Entre los asistentes destaca la presencia cercana de Iván García Juárez, actual titular de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala (PROPAET). Las imágenes cobran mayor dimensión política al recordar que García Juárez es el prometido de Josefina Rodríguez Zamora, titular de la Secretaría de Turismo federal (Sectur).
En las mismas reuniones también figuran otros personajes ligado al secretario de Gobierno de Tlaxcala, Luis Antonio Ramírez Hernández, así como otro operador homónimo del hoy fallecido que se desempeñó al inicio de la actual administración gubernamental.
La relación con el presunto operador del huachicol en la franja Puebla-Tlaxcala se suma a la serie de señalamientos nacionales que pesan sobre Iván García Juárez, ya que, como se recordará, medios de cobertura nacional como Reforma y El Popular han documentado el ostentoso estilo de vida del titular de la PROPAET, cuya ostentación resulta contradictoria con su sueldo oficial de 95 mil pesos mensuales.
A García Juárez se le atribuye la posesión de relojes Rolex de más de 420 mil pesos y accesorios de lujo como mocasines de 30 mil pesos, además de un incremento patrimonial de 5.2 millones de pesos en un lustro. Asimismo, sobre la PROPAET pesan denuncias de haberse convertido en una presunta "fábrica de corrupción" a través cobros irregulares en efectivo y sin comprobante por la emisión de dictámenes de impacto ambiental.
Reportes periodísticos señalan que el funcionario ha mantenido una postura de impunidad aparente amparado en la influencia y cobijo político que le representa su relación sentimental con la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora y con el Secretario de Gobierno de Tlaxcala.




