Sin definir lugar para la visita de Claudia Sheinbaum, dice Cuéllar
TLAXCALA, Tlax., 4 de febrero de 2022.- A su llegada a la comunidad de Santa Anita Huiloac perteneciente al municipio de Apizaco, para inaugurar una de las sucursales del Banco de Bienestar, el presidente Andrés Manuel López Obrador fue detenido por organizaciones civiles y personas que se abalanzaron a la camioneta en la que viajaba para exigir su intervención en diversas problemáticas.
Fiel a su estilo, el mandatario dio atención a la multitud para firmar documentos y escuchar de viva voz sus exigencias y preocupaciones, a la vez de que daba indicaciones a su personal de ayudantía para que los quejosos pudieran ser canalizados con los funcionarios o áreas respectivas a fin dar seguimiento a sus peticiones.

Momentos de tensión se registraron cuando el titular del Ejecutivo Federal dio la indicación para permitir el acceso a la zona del evento a dos personas para que pudieran ser atendidas de manera prioritaria por la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros.
Dichas personas se toparon con el personal de gobierno que resguardaba el acceso, quienes, al no conocer la indicación del presidente, les impidieron el paso a los quejosos seleccionados, lo que provocó un conato de forcejeos y empujones.
Ante las quejas y luego de explicar que el mismo López Obrador les había dado el permiso para acceder con el objetivo de ser atendidos, el personal que resguardaba el acceso procedió a permitir si entrada.
Tras el conflicto, al alcalde de Apizaco, Pablo Badillo Sánchez, le fue negado el acceso, pues al recibir la indicación de impedir el paso a más personas y al desconocer al panista como la máxima autoridad del municipio, el personal de presidencia le negó el paso.
Indignado, el munícipe señaló que se retiraría del lugar, sin embargo, fue interceptado por algunos funcionarios que lo reconocieron para ayudarlo a entrar y de esa forma pudiera estar en el presídium durante el evento.



A la salida, la misma escena; la avalancha de personas que se arremolinaron a un costado del vehículo presidencial para poder acercarse al mandatario a entregarle sus peticiones y poder conseguir la ansiada foto del recuerdo.
Con complicaciones, pero sin negarse a las fotografías, el presidente y su comitiva pudieron superar a la horda para continuar con su trayecto.