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TLAXCALA, Tlax., 8 de marzo de 2023.- Con gas lacrimógeno y tanquetas para rociar con agua controlaron a las manifestantes del 8 de Marzo en Tlaxcala capital, donde las mujeres encapuchadas y hombres infiltrados causaron destrozos a inmuebles, rompieron vidrios, quemaron mamparas de un templete, tiraron postes del nuevo alumbrado público y pintaron con aerosol las fuentes y el kiosko.
Fueron alrededor de 10 mil mujeres las que se movilizaron en la ciudad capital, que pese a la intención inicial de no violencia, las manifestantes que encabezaron esta marcha intentaron derribar las vallas que se utilizaron como barricadas para evitar causar daños al Palacio de Gobierno sede del Poder Ejecutivo.

Pese a los daños y actos destructivos, no se tiene saldo de detenidos por incitación de violencia y agresión, solo se dieron casos de personas afectadas por el gas lacrimógeno y en dos ocasiones se reportaron una joven y una menor extraviadas, sin embargo, no fue así y se encontraban solo un poco alejadas de sus familiares y amigos.
La movilización fue convocada a las 15 horas en las dos astas bandera de la capital, una en el sitio conocido como La Virgen donde comienza la carretera federal Puebla-Tlaxcala y otra junto a un centro comercial de esta ciudad, sobre el boulevard Guillermo Valle.

Ambos contingentes marcharon pacíficamente hacia el zócalo para llegar al frente del Palacio de Gobierno, entre los contingentes se detectaron por lo menos a 10 hombres encapuchados y más de 30 mujeres vestidas de color negro, quienes fueron las que iniciaron y se encargaron de los actos de vandalismo, pintas y los destrozos a los nuevos postes de alumbrado público, mismo que utilizaron para intentar derribar las vallas sin lograrlo.
De la misma forma, destruyeron las nuevas luminarias que se colocaron para alumbrar los jardines del parque de la Constitución que está siendo remodelado por la empresa Jardines de México, además intentaron derribar los postes de las lámparas conocidos como dragones que adornan los faroles de muchos de los centros históricos en la república mexicana y que se utilizaron en los siglos 18 y 19, pese a sus intentos solo rompieron las bombillas de esta infraestructura.

Algunos de los daños al Palacio de Gobierno fueron principalmente a los vidrios de las ventanas de esta sede del Poder Ejecutivo, toda vez que lanzaron piedras y objetos que utilizaron como proyectiles.
Entre las mochilas de estas jóvenes llevaban además alcohol, pintura y otros y utensilios que utilizaron para destruir y dañas los inmuebles, como el caso de las puestas del Porta Grande donde se encuentra la sede del Ayuntamiento capitalino y restaurantes de esta ciudad.
En esta ocasión no fueron movilizados elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) como en el año anterior, donde estos golpearon directamente a las manifestantes, sin embargo, desde la azotea del Palacio de Gobierno lanzaron bombas de gas lacrimógeno y detrás de las vallas utilizaron gases químicos de extintor para ahuyentar los actos de vandalismo para derribar esta barricada.

Asimismo, en dos ocasiones una tanqueta denominada Godzilla fue utilizada para rociar con agua a las manifestantes y así disolverlas, sin embargo, uno de los participantes de esta marcha logró treparse y averiar las mangueras por lo que la unidad impacto contra las banquetas, lo que le impidió seguir, posteriormente y después de dar vuelta al Palacio de Gobierno regreso a toda velocidad para impactarse contra lo que encontrara a su paso.

Finalmente, las mujeres se fueron replegando poco a poco y trasladaron su vandalismo al kiosco de la capital donde quemaron pancartas y colocaron mensajes de Basta a la agresión”, “Alto a la violencia”, “Ni una más y Justicia”, al grito de “Tlaxcala defiende a los tratantes”, entre muchas otras consignas.












