Fallece joven mujer en Nativitas; investigan posible broncoaspiración
TLAXCO, Tlax., 17 de octubre de 2026.- Lo que comenzó como una celebración de cumpleaños terminó en una emergencia la noche del viernes, luego de que un joven de 26 años sufriera la amputación de una parte de su mano y quemaduras de tercer grado, tras la explosión de un artefacto pirotécnico en la comunidad de Santa María Zotoluca, perteneciente al municipio de Tlaxco.
De acuerdo con la información recabada, los hechos ocurrieron cuando un grupo de personas se encontraba festejando un cumpleaños y, como parte de la celebración, comenzaron a detonar diversos cohetes.
Sin embargo, uno de los artefactos no logró elevarse como se esperaba, por lo que uno de los asistentes intentó arrojarlo. En ese momento, el explosivo detonó mientras lo sostenía, provocándole lesiones de consideración en la mano izquierda y diversas quemaduras en el cuerpo.
La detonación generó momentos de confusión entre los presentes, quienes solicitaron ayuda a través del servicio de emergencias 911. Inicialmente, el reporte alertaba sobre presuntas detonaciones de arma de fuego y una persona lesionada, situación que provocó la movilización de elementos de la Policía Municipal de Tlaxco y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
Al arribar al lugar, las autoridades confirmaron que no se trataba de una agresión armada, sino de un accidente relacionado con la manipulación de pirotecnia durante una celebración particular.

Personal de Protección Civil de Tlaxco acudió para brindar los primeros auxilios al lesionado, quien, debido a la gravedad de sus heridas, fue trasladado a bordo de una ambulancia al Hospital Comunitario de Tlaxco para recibir atención médica especializada.
En el nosocomio, el paciente fue identificado como José R., de 26 años de edad, de ocupación campesino y vecino de Santa María Zotoluca.
De acuerdo con la valoración médica inicial, el joven presentaba amputación distal de la extremidad superior izquierda, ocasionada por la explosión del artefacto pirotécnico, además de quemaduras de tercer grado en distintas partes del cuerpo.
Entre las lesiones documentadas se encontraban una quemadura de aproximadamente cinco centímetros de diámetro en el tórax y otra de alrededor de diez centímetros en la región abdominal, por lo que fue necesario mantenerlo bajo atención y vigilancia médica.

Tras esclarecerse las circunstancias del incidente, las autoridades descartaron que las detonaciones reportadas inicialmente correspondieran a disparos de arma de fuego, confirmando que las lesiones fueron consecuencia de un accidente con pirotecnia.
El joven permaneció bajo observación médica, mientras que el caso puso nuevamente de manifiesto los riesgos asociados con la manipulación de artefactos explosivos durante celebraciones particulares, especialmente cuando estos presentan fallas en su funcionamiento.




