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TLAXCALA, Tlax., 11 de marzo de 2022.- La activista y directora estatal de la red por los derechos sexuales y reproductivos en México (ddeser), Rosario Texis Zúñiga, reconoció que el grupo de mujeres mejor conocido como “bloque negro” fue el causante de los daños que se registraron a los edificios públicos del centro de la capital y en parte, las iniciadoras de los actos de violencia posteriores a la marcha del 8M.
La también catedrática de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx) y promovente de la activación de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en la entidad, mencionó que dicho grupo conformado por infiltrados entre hombres y mujeres, desestabilizó al movimiento, pues los diferentes colectivos feministas convocantes a la marcha habían exhortado a las manifestantes a regirse con paz y sin provocaciones.
“Desafortunadamente ya en el trayecto, nosotras vimos un momento de infiltración de varios grupos de encapuchadas y encapuchados que empezaron a generar estos proceso de intervenciones, pero la idea se tornó bastante violenta al llegar al palacio; estos grupos arrebataron toda la lucha, todo el movimiento que hemos hecho durante muchos años, porque fue la primera vez que la situación fue bastante violenta, esas mujeres y hombres venían armados con palos, martillos y con sopletes, fue un grupo de choque infiltrado, se metieron y se apoderaron de los contingentes”, declaró.
Pese a tal situación, aseguró que las autoridades estatales se vieron superadas, pues las fuerzas de seguridad reaccionaron con lentitud, lo que generó que su aparición en los disturbios enardeciera el ambiente, provocando la confrontación y las agresiones.
Señaló que los colectivos feministas no fueron quienes se vieron superadas tal y como lo aseguró el titular de la Secretaría de Gobierno, Sergio González Hernández, sino que la estrategia de proteger a los edificios públicos y la tardía respuesta de las autoridades de seguridad ocasionaron el caos.
“Para muchas personas y para muchas mujeres sí resulto ser un acto de provocación (blindaje de edificios), primero nos dicen, las esperamos con los brazos abiertos y después nos cierran, eso es una estrategia que no funcionó y que creo que sí tendrían que revisar su actuar las autoridades; se vieron superados, las respuestas no fueron las ideales, usaron la violencia, sí usaron gas lacrimógeno, sí hubo detenciones arbitrarias y no lo reconocen”, señaló.