Frenarán contaminación en Papalotla con biodigestores y planta tratadora
TEPETITLA, Tlax., 26 de noviembre de 2024.- A pesar de los esfuerzos de autoridades y asociaciones civiles, el río Atoyac, con una longitud de 200 kilómetros que atraviesa Puebla y Tlaxcala, sigue siendo uno de los más contaminados del país debido a las descargas de aguas negras provenientes de empresas industriales en la región.

En el municipio de Tepetitla, vecinos han expresado su preocupación por los efectos nocivos de la contaminación, que no solo provoca un fuerte olor que invade la zona, sino que también está generando problemas respiratorios y otras enfermedades entre los habitantes.

“Llevamos años conviviendo con este problema, y aunque ha habido iniciativas para limpiarlo, la contaminación sigue igual o peor. Necesitamos soluciones reales, no promesas”, declaró uno de los habitantes afectados.

El río Atoyac es crucial para el ecosistema y las comunidades que viven a su alrededor. Sin embargo, su alto nivel de contaminación química lo ha convertido en un foco de atención ambiental. A lo largo de los años, diversas organizaciones han señalado la necesidad de una mayor regulación a las empresas responsables de estas descargas y de implementar estrategias efectivas de saneamiento.

En respuesta, las autoridades locales han señalado que continuarán los trabajos de monitoreo y las gestiones para aplicar sanciones a quienes violen las normativas ambientales. No obstante, los habitantes insisten en que las acciones deben acelerarse antes de que los daños sean irreparables para la salud pública y el medio ambiente.
El río Atoyac se mantiene como un recordatorio de los retos ambientales que enfrentan las comunidades y de la urgencia de actuar de manera conjunta para garantizar el bienestar de las generaciones actuales y futuras.




