Evade Lorena hablar sobre Ana Lilia Rivera y su derrota con Alfonso
TLAXCALA, Tlax., 5 de julio de 2019.- Organizaciones campesinas del estado de Tlaxcala rompieron el protocolo tradicional de la Sesión Ordinaria del Consejo Estatal para el Desarrollo Rural Sustentable (Cedrus), para presentar sus quejas de manera directa al secretario del fomento agropecuario, José Luis Ramírez Conde y a la superdelegada, Lorena Cuéllar Cisneros.
Los campesinos, quienes aseguraron que la sesiones con lecturas de protocolo que forman parte de los puntos de Cedrus, ya son obsoletas, reventaron la segunda sesión ordinaria para plantear sus observaciones sobre diferentes anomalías en convocatorias que ha emitido Sefoa y la afinación a detalle de los programas federales para que estos beneficien de manera “real” al sector agrícola.
Los representantes de las organizaciones campesinas, se dijeron artos de la sesiones a las cuales calificaron de obsoletas, ya que concuerdan “nunca se resuelve nada”, ya que las autoridades estatales y federales hacen caso omiso a sus problemáticas: “ya nos cansamos de que un funcionario venga y se nos ponga a leer las reglas de operación y los beneficios que tendrán los programas aplicados al campo, basta, nosotros sabemos leer, no somos analfabetas”, señalaron.
En una sesión en la cual los campesinos festejaban la forma en la que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador está terminando con la corrupción que por años imperó y deterioró al campo mexicano, también se exigía a las autoridades locales no ignorar las demandas del campo tlaxcalteca.
Por su parte, la delegada federal Lorena Cuéllar Cisneros, expresó estar de acuerdo con las peticiones y exigencias que los representantes de las organizaciones campesinas emitían con la finalidad de mejorar la productividad del campo en la entidad.
Por último, los campesinos señalaron que cada año, la reglas de operación para beneficiarse con los apoyos estatales y federales destinados al campo, son más complejas, problema que afecta de manera más directa a los agricultores pobres, ya que las convocatorias exigen más documentación de la debida.




