Da su último Grito de Independencia Lorena Cuéllar Cisneros

TLAXCALA, Tlax., 2 de febrero de 2022.- Este año la pandemia no impidió que los fieles católicos salieran a las calles para vestir la imagen del Niño Dios y con ello, la gran variedad de trajes, desde los más tradicionales y con alegoría a las imágenes de los santos que adoran los tlaxcaltecas, hasta aquellos de actividades y profesiones, pero la tendencia y novedad por el virus SARS-CoV-2 fue el Niño Cirujano, el Niño Doctor y el Niño Covid 19.
Así los lugares más concurridos para elegir la vestimenta adecuada para el Niño Dios, fue el tianguis de temporada instalado en el parque Hidalgo junto a la Parroquia de Señora Santa Ana en el municipio de Chiautempan, la explanada del Mercado Emilio Sánchez Piedras en la capital de Tlaxcala, así como el Mercado 12 de Mayo en Apizaco y los sitios concurridos de Huamantla, Calpulalpan y Tlaxco, entre otros.
En sus pasillos se vieron, lo mismo mujeres que jóvenes y caballeros con su Niño Dios en brazos y envuelto en un paño para cuidarlo en el recorrido, siempre acompañados del resto de integrantes de familiares que participaron en la elección de esta vestimenta.
Entre centenares de pequeños sombreros, ropones, calcetines, sandalias y coronas de flores, las imágenes del Niño Dios eran recibidas por los “mercaderes”, que ilógicamente y en alegoría al pasaje de la Semana Santa, no dudaron en instalarse al lado del templo de Señora Santa Ana, para vender sus productos a cambio de monedas.



Múltiples opciones…
Los clientes por cientos caminaron entre los puestos para elegir el traje o vestimenta más adecuada en este año para su imagen, los precios, así como los diseños fueron muy variados, pues existieron desde los clásicos ropones blancos, hasta aquellos relacionados con santos católicos, como San José, Cristo Rey, el Sagrado Corazón de Jesús, Señor del Huerto, San Benito, el Santo Pastor, Divino Maestro, el Niño de Atocha, así como el Niño Papa, el Niño de la Paz, De las Palomas, el Niño de la Protección, de la Misericordia y el Niño de la Salud, que fue el más pedido por el tema de la pandemia, aunque no falto el Niño Jesús del Convento, imagen que se venera en Santa Ana Chiautempan.
Los trajes o vestimentas más populares fueron, el Niño Doctor, el Niño Pediatra, el Niño Cirujano y el más novedoso y único por la pandemia fue el Niño Covid 19.
Asimismo, existieron otras vestimentas de profesiones y actividades como el panadero, chef, abogado, soldado, estilista, protección civil, bombero, policía, entre otros.



Los precios y calidad…
Los precios fueron variados, pue había desde sobres de 100 pesos para con ropita para vestir a los niños que salen en la Rosca de Reyes, hasta imágenes del número ocho hasta el 12 y 14, que son los más pequeños. Y vestimentas para imágenes de Niño Dios del número 14 hasta el 40 que son los más grandes.
De acuerdo a la calidad, los trajecitos eran desde 150 pesos en promedio hasta los 300 y 450, además de otros de mil 500 pesos, con mayor detalle calidad de tela y decorado, con diseños especiales.
Ana Patricia Castillo Castillo, originaria de Calpulalpan, Tlaxcala y diseñadora textil de profesión con licenciatura, tenía en el tianguis de temporada en Chiautempan, los mejores trajes y vestidos para Niño Dios, con características de excelencia para gustos más sofisticados y un público más exigente en los detalles.
De acuerdo a ella, las ventas en este año fueron buenas y las ganancias excelentes, aunque en años anteriores previos a la pandemia, dijo los ingresos eran mucho mayores, “pero lo bueno es que este año si nos dejaron vender a pesar del problema por el virus del Covid 19”.
Osvaldo Muñoz Rosas, otro de los vendedores de este año en el tianguis de temporada, originario de la comunidad de San Pedro Xochiteotla del municipio de Chiautempan, comentó que la asistencia desde el 21 de enero fue buena, así como las ventas y aunque señaló sus productos son accesibles, no descartó que su estancia hasta el 3 de febrero les haga recuperar la economía, ya que posterior a ello, seguirán en sus actividades normales, confeccionando estos trajes y en la elaboración de figuras de nacimiento y otros productos relacionados precisamente a las festividades de la fe católica.



En estos lugares, no faltaron aquellos que reparan las imágenes del Niño Dios, como Maricela Sánchez Ramos y Osvaldo Olivares Candia, ambos de Santiago Acatlán, municipio de Tepeaca, Puebla, quienes reconocieron que, aunque este año existió poca asistencia, si lograron reparar hasta unas 30 figuras, con un valor de 100 pesos en trabajos sencillos de pintura a precios de hasta 200 y 300 pesos cuando se trata de artículos de gran tamaño o con más necesidades de reparación y retoque.
A todos estos Niños Dios, dijeron se les detalla, limpia de la cera que traen, se les coloca pestañas nuevas y deja como nuevos.
“Trabajamos con empeño y dedicación, porque si no, no saldrían las piezas como salen, es un don, se le pone talento, amor al trabajo porque si no, no tendría caso trabajar así”, dijo Osvaldo Olivares Candía con 45 años de edad y 38 en esta actividad que fue heredada por su padre.



En estos lugares no faltó, Lucina, una de las vendedoras de ramitos de Romero y Bricias, que son compradas para acompañar los canastos con semillas seleccionadas de maíz, frijol, haba y trigo, que se llevan este 2 de febrero Día de la Candelaria a las iglesias a bendecir junto con los Niños Dios, semillas que además son serán utilizadas para la siembra en los campos de Tlaxcala.
Con fe, estas semillas son bendecidas por un sacerdote con agua bendita y después llevadas en los meses de marzo y abril a cada uno de los campos y parcelas en los 60 municipios de la entidad, para iniciar la siembra de temporada y levantada la cosecha en los últimos meses del año.






