TLAXCALA, Tlax., 22 de septiembre de 2021.- Las secuelas por la COVID-19 pueden afectar órganos y sistemas de todo el cuerpo humano, por lo que incorporar ejercicio de acondicionamiento físico, estimulación cognitiva y adoptar posturas específicas de descanso, contribuyen a la rehabilitación de los pacientes y recuperarse de los daños causados al contagiarse, afirmó la coordinadora delegacional de Servicio de Prevención y Promoción de los Trabajadores IMSS (SPPSTIMSS) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tlaxcala, doctora Nancy Karina García Herrera.

“Previa revisión de un especialista, todos los pacientes recuperados con antecedente de SARS-CoV-2 que no tuvieron secuelas graves o crónicas pueden realizar algunos ejercicios en casa e implementar en su estilo de vida, hábitos saludables para optimizar la rehabilitación post COVID-19”, refirió la especialista.

La estimulación cognitiva es muy importante en el proceso de rehabilitación post COVID-19, por ejemplo, se pueden repetir los días de la semana o meses del año a la inversa, colorear un dibujo, leer un artículo o noticia y hacer un resumen; escuchar música y conversar con otras personas, estimula para optimizar la recuperación.

Se recomienda iniciar con ejercicio físico leve, a tolerancia de cada paciente, esto una vez que haya pasado el tiempo adecuado de la etapa aguda, lo cual va depender del estado de salud de cada persona; las comorbilidades previas al contagio pueden alargar el tiempo de recuperación y deben ser controladas para optimizar la respuesta al abordaje terapéutico en rehabilitación.

Para un programa de acondicionamiento adecuado, es necesario iniciar con un periodo de calentamiento de 5 a 10 minutos, que implica ejercicio de muy baja intensidad, ya sea parado o sentado; posterior un periodo de ejercicio aeróbico y fortalecimiento, para lo cual se puede realizar levantamiento de pesos ligeros, por ejemplo, pesas de 100, 250 hasta 500 gramos, aumentando el peso gradualmente.

Asimismo, subir y bajar escalones a un ritmo ligero y tolerable, o sentarse y pararse de una silla, así como movilizaciones de las extremidades; se recomiendan ocho a diez repeticiones de cada ejercicio durante 10 a 15 minutos, para ir aumentando poco a poco sin exceder los 45 minutos.

Finalmente, un periodo de enfriamiento y flexibilidad para una mejor recuperación, siempre enseñando al paciente a monitorizar su respuesta, valorando su nivel de esfuerzo o si le es posible con la medición de parámetros vitales como presión arterial, frecuencia cardiaca y saturación de oxígeno.

“La caminata es un excelente ejercicio de tipo aeróbico, propio para todas las edades, ayuda a relajar y disminuir la carga de estrés o tensión provocadas por el confinamiento, al ser diagnosticado con COVID-19, ya que puede realizarse al aire libre, en el jardín, en la calle, en algún otro lugar de su casa o en algún parque, siempre manteniendo la sana distancia, usando cubrebocas y realizando higiene de manos frecuentemente”, comentó la doctora García Herrera.

“En el caso de los pacientes que continúan presentando dificultad para respirar, puede ayudar en sus síntomas, dormir sobre su lado izquierdo, apoyar la cabeza sobre una almohada ligera y colocar otra almohada, toalla o sábana doblada entre las piernas; también puede intentar dormir sentado en una silla con la cabeza apoyada en una almohada, relajando brazos sobre la mesa y con pies apoyados completamente apoyados sobre el suelo.

Si la dificultad o síntomas persisten, el paciente debe acudir a la Unidad de Medicina Familia (UMF) que le corresponda para el envío al servicio o unidad de Rehabilitación y recibir valoración y tratamiento especializado”.

“Es muy importante tomar con calma la recuperación, ya que algunas secuelas pueden prolongarse 6 meses o más, el entender que la recuperación es un proceso gradual y mantener un carácter positivo ayuda en la recuperación”, finalizó.

Todos los pacientes recuperados de la COVID-19 deben acudir con el médico familiar para una revisión, sobre todo cuando se tienen síntomas persistentes al padecimiento, además de seguir aplicando las medidas de seguridad sanitaria como: lavado frecuente de manos, uso correcto de cubrebocas y mantener sana distancia.

Haber enfermado no garantiza estar protegido, por lo que es importante que todas las personas se vacunen y se sigan cuidando, si tienes dudas, llámanos: 800 2222 668. Frente a la COVID-19, más vale PrevenIMSS.