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TLAXCALA, Tlax. 31 de diciembre de 2019.- En casi todo el mundo reina el calendario gregoriano, establecido por el Papa Gregorio XIII, quien promulgó su uso a partir de 1582 y poco a poco sustituyó en diversos lugares del mundo el calendario Juliano, utilizado desde que Julio César, emperador romano lo instauró en el año 46 a. C. Que en sí, era el calendario egipcio, basado en un calendario solar con una duración de 365.25 días, siendo los primeros en adoptar esta manera de medir el tiempo España, Italia y Portugal en 1582, siguiéndole Gran Bretaña y sus colonias americanas hasta 1752.
Es por esto que en todo el mundo, la llegada del año nuevo varia de acuerdo a las costumbres o como han adoptado el paso del tiempo, desde el calendario gregoriano, la temporada y otros factores que hacen de cada fiesta única y con costumbres muy diversas.
El año nuevo chino, es también llamado “La fiesta de primavera” y su llegada se determina según las fases de la Luna, además que se dedica a uno de los 12 animales del zodiaco chino, reina el color rojo en todas partes, tanto en la vestimenta como la decoración, con mucho ruido que según la tradición ahuyenta los malos espíritus, atrae la buena suerte y en la mesa deben estar todos aquellos que trabajan o estudian fuera de sus ciudades de origen.
Por su parte en Japón, el año nuevo atiende al calendario gregoriano, el periodo festivo comienza el 25 de diciembre y dura casi un mes, en que los japoneses decoran con bambú, ramas de ciruelo y abeto en señal de abundancia, prosperidad y amor; también trasciende que visitan templos pidiendo a los dioses por la salud y felicidad, incluyendo la traición de en noche vieja regalarse entre si tortillas de arroz color blanco y rosa, colores que según sus creencias traen la buena suerte.
Tailandia, es otro sitio del mundo que celebra un poco después la llegada del año nuevo, el “Songkran”, que marca el cambio de la estación del tiempo, según el antiguo calendario astrológico indio, que comienza con la temporada de lluvias; también los tailandeses regalan a los monjes budistas platillos festivos, las estatuas de Buda se lavan con agua de pétalos de rosa y jazmín, además del desperdicio masivo de agua, pues sus habitantes con pistolas de agua, baldes y mangueras mojan a los transeúntes e incluso cubren a la gente con arcilla blanca y talco en señal de purificación, renovación y como forma de deshacerse de lo negativo acumulado a lo largo del año que termina.
Algo similar ocurre en Birmania, en que desde el 12 al 17 de abril se realiza la fiesta denominada “Thingyan”, con ruido y alegría, para llamar la atención de los dioses de la lluvia, en que las calles se vuelven un diluvio universal, regando la abundancia a transeúntes con mangueras y cubos; por su parte los jóvenes expresan su respeto a los ancianos lavándoles el pelo con champú de corteza y habichuelas.
En México las familias y amigos se reúnen para una cena, bendicen 12 velas y al ritmo de las campanadas que marcan las 00:00 horas del 1 de enero comen 12 uvas que simbolizan sus deseos para el nuevo año que inicia.
Como puedes ver cada lugar del mundo tiene su forma particular de celebrar, pero en todas prevalece el deseo de felicidad, amor, salud y abundancia.
De parte de todo el equipo de Quadratín Tlaxcala, les deseamos a nuestros lectores un próspero 2020