Resistencia en Calpulalpan frena operación de relleno sanitario privado
TLAXCALA, Tlax., 26 de octubre de 2026.- A contrarreloj y en medio de una crisis por acumulación de residuos, los 60 ayuntamientos del estado se encuentran ante su prueba más crítica en materia de servicios públicos, por el cierre definitivo del relleno sanitario de Morelos en Atlangatepec, programado para el próximo 31 de octubre de 2026.
Derivado de la Declaratoria de Emergencia Ambiental, la Secretaría de Medio Ambiente (SMA) confirmó formalmente la clausura definitiva del sitio de disposición final y ante este escenario, la dependencia estatal instaló mesas de trabajo individualizadas con los alcaldes para definir las rutas y alternativas que eviten el colapso en la recolección de basura a partir del 1 de noviembre, de ahí que anunció que no dejará solos a los Ayunyamientos.
Seis alternativas sobre la mesa y resistencia ciudadana
El titular de la SMA, Pedro Aquino Alvarado, informó que la dependencia ha puesto a disposición de los municipios seis opciones viables, las cuales incluyen cuatro rellenos sanitarios con permisos privados dentro de Tlaxcala y otras dos alternativas en entidades vecinas.
Sin embargo, el funcionario reconoció los retos sociales que esto implica, ejemplo de ello es el centro de transferencia de residuos construido en Calpulalpan bajo la normatividad ambiental y con su respectivo Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), el cual no ha podido iniciar operaciones debido a la negativa de los habitantes.
«Realizó sus trámites previos, tuvo su Manifiesto de Impacto Ambiental, la construcción se hizo conforme a la norma, tiene controles para evitar contaminación, pero no ha iniciado operaciones porque la gente no quiere que funcione», explicó Aquino Alvarado.
A pesar del apoyo y acompañamiento del gobierno estatal, expuso que la decisión final recaerá en cada demarcación en apego a su autonomía municipal, con las mesas de trabajo se buscará que los ayuntamientos cuente con una estrategia definida y un periodo de pruebas operativas antes de que concluya octubre.
El dilema financiero y el riesgo de tiraderos clandestinos
El cierre del relleno sanitario de Atlangatepec, ha comenzado a generar estragos desde meses anteriores y la saturación actual del sitio ha provocado que el vaciado de los camiones recolectores sea extremadamente lento, duplicando los tiempos de ruta y obligando a suspender servicios en varias comunidades.
Esta situación ha derivado en que la ciudadanía, ante la demora en el paso de los camiones, comience a acumular desechos en sus hogares o, en el peor de los casos, los abandone en banquetas, barrancas y lotes baldíos, generando focos de infección y críticas públicas.
Para evitar que esta problemática escale, los municipios se enfrentan a un duro golpe presupuestal. Al escasear los sitios de disposición final dentro del territorio estatal, la alternativa de trasladar la basura a empresas foráneas o rellenos externos podría representar un gasto de varios cientos de miles de pesos mensuales.
Esto pone en riesgo la ejecución de obras prioritarias, servicios básicos e incluso el pago de prestaciones de fin de año para los trabajadores municipales, comprometiendo unas finanzas locales ya de por sí limitadas al cierre del ejercicio fiscal.
El modelo de economía circular
Como solución a largo plazo, Pedro Aquino Alvarado expuso que la administración estatal contempla a largo plazo un modelo de economía circular, orientado hacia la separación, valorización y aprovechamiento integral de los residuos sólidos, mientras tanto, en lo inmediato, los ayuntamientos deberán actuar con rapidez para blindar sus calles de la basura y encontrar esquemas financieros viables antes de que el relleno de Atlangatepec baje su cortina de manera definitiva y en su caso, llevar la basura a otros sitios de disposición final fuera del estado.




