El derecho a la salud no puede quedarse en el discurso
La entidad que gobernará Lorena Cuéllar, ocupa el deshonroso lugar 31 en el ranking del PIB turístico que analiza a todos los estados del país, acorde a cifras recopiladas por Datatur. ¿Tiene remedio? Con trabajo y creatividad, puede llegar a la media tabla.
Puntos en contra: 1.-Ausencia de estrategia: no ha existido un plan serio y a largo plazo desde hace varios sexenios; empezando por el puesto de secretario de Turismo, regularmente es un pago político.
2.-Existe poca oferta hotelera de gran nivel. Hasta el año pasado, estaban registrados 448 establecimientos de hospedaje, 23 unidades menos que en el 2019, que fue el año en que más hoteles se mostraban en el inventario. El récord de cuartos de hotel lo tiene el año previo a la pandemia que fue de 6 mil 113 habitaciones, hoy son 394 llaves menos.
3.- Cuentan con poco Producto Turístico y Eventos que atraigan la atención de los visitantes; por lo tanto, el porcentaje de ocupación ha venido a la baja; en el año 2017, la actividad era de 34.5 por ciento (el mayor registro de la historia), en el 2018 alcanzaron un 31.1 por ciento de ocupación, en el 2019 descendieron a 29.3 por ciento y en el 2020 cayeron hasta 10.8 por ciento de ocupación.
Todo es un circulo vicioso; al no existir razones para quedarse en Tlaxcala, no hay gran hotelería, y tampoco existe pernocta de grandes cifras, porque los visitantes desestiman la poca oferta hotelera. En el 2017 llegaron 437, 057 turistas; en el 2018 bajaron a 417,090 visitantes hospedados; se recuperaron en el 2019 con 458,161 viajeros instalados en hotel, y en el 2020 se redujo hasta 138,766.
Los visitantes de otras naciones, podrían interesarse en el estado más pequeño de México, pero no los han sabido atraer, por ende, el porcentaje de extranjeros, anda entre el 3% y el 4.6% que se obtuvo en 2019 (21 mil 027 turistas internacionales) registrado como el mejor año de los últimos cinco.
4.- Otro elemento negativo, es la poca promoción -mal enfocada- que se ha hecho del destino. Existe el mal chiste que “Tlaxcala no existe” pero parece anécdota, porque la difusión -en caso de que se haya realizado- no la han manejado puntualmente y los visitantes pasan de largo ante el desconocimiento del destino. De ahí que, la Derrama por Consumo Turístico es raquítica; en el 2019 -que fue la mejor marca de la historia- recaudaron 12 mil, 093 millones de pesos, mientras que el año pasado obtuvieron 8 mil, 471 millones de pesos.
5.- Urge capacitación turística, Gobernanza y cultura digital; hoy, el servicio deja mucho que desear, y escasamente se pueden localizar productos turísticos tlaxcaltecas en las redes sociales, además no veo a la sociedad involucrada en el turismo. Esto da como resultado que, la Derrama por Consumo Turístico de Hospedaje en el 2019 -que ha sido su mejor año- fue de 1,139 millones de pesos mientras que el 2020 alcanzaron los 798 millones de pesos.
Fortalezas: Tlaxcala tiene cercanía con el principal mercado emisor de viajeros de todo el país. Posee historia, atractivos naturales e ideados por el hombre. Se pueden hacer infinidad de eventos para un turista ideal. Solo hace falta la palabra mágica: voluntad.




