La escuela frente al celular
Hoy, en el Encuentro Internacional de Fiscales y Procuradores Generales en la Lucha Contra la Corrupción y el Blanqueo de Capitales nos enteramos de que no sólo en México se presiona a quienes intentan realizar su trabajo.
Resulta que en esta reunión, varios fiscales de Latinoamérica, confesaron lo difícil que es realizar su trabajo cuando al interior de sus países se les amenaza por realizar investigaciones de corrupción, sí, de ese tamaño son las cosas.
Los fiscales de Perú, Ecuador, Guatemala, Argentina, Portugal, El Salvador, Suiza, y Colombia se reunieron para tratar asuntos que permitan combatir realmente a la corrupción en América Latina; sin embargo el hecho de que Odebretch declarara que a diestra y siniestra repartieron millones de dólares en todo el continente a través de campañas hizo que se tornara un tema en la agenda continental.
Imaginemos que en México, el fiscal electoral fue removido de su cargo por no respetar el Código de Conducta de la PGR, justo cuando se iniciaba una investigación por el caso Odebretch-Lozoya.
Lo anterior justo a los dos días de que el entonces titular de la FEPADE revelara que Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) lo presionó para que declarara públicamente su inocencia por presuntos desvíos de Odebrecht hacia la campaña del PRI en 2016 que tenía por abanderado al hoy Presidente de México. Pero esperen, eso sí pasó..
El mega escándalo que ha provocado Odebretch ha ocasionado que mandaran a la cárcel a expresidentes y altos funcionarios en países como Brasil, Perú y Colombia. Es decir, seguramente les cayó un poquito de los 3,000 millones de dólares en sobornos para adjudicarse proyectos o financiar campañas políticas.
Ahora en México, estamos sin Fiscal General, Fiscal Anticorrupción y Fiscal Electoral; nuestras fiscalías acéfalas son una muestra de cómo el PRI-Gobierno va generando a modo las mejores condiciones para el proceso electoral federal 2017-2018.
Después de tanto escándalo espero que en el Senado se expida la convocatoria para el nuevo fiscal electoral que sólo llegará a terminar el periodo de Santiago Nieto, es decir hasta el 30 de noviembre de 2018.
Mientras nuestros senadores deciden representar los intereses de sus meados partidos, los ciudadanos seguimos a la espera de que se pongan a pensar un poquito –aunque les duela la cabeza– y vean que faltan tres funcionarios que son imprescindibles para el fortalecimiento de la democracia en nuestro país.
Pobre de nuestro México, tan cerca de Odebretch y tan alejado de la justicia.




