La escuela frente al celular
Política y economía son dos órdenes de la vida social que a lo largo de la historia han constituido eso que en sociología política se reconoce como relaciones de poder. La voluntad de poder en la política que construye al Estado y a las instituciones que otorgan gobernabilidad, eso que se denomina el vínculo sociedad civil-sociedad política.
La voluntad transformadora en la economía que genera modos de producción como el capitalismo. En síntesis, la historia se ha forjado bajo los imperios del poder político y el poder económico. La política y la economía, si bien han construido innumerables beneficios a las sociedades como el Estado y el Mercado, también han generado negatividades de un alto costo humano como la pobreza y la discriminación. Separar los estancos del poder económico y el poder político constituye el pilar preponderante de la ideología social de la cuarta transformación y el núcleo doctrinal del diseño de las políticas públicas que ha presentado al país Claudia Sheinbaum.
Desde una conciencia ética sustentada en principios, ha destacado la importancia de forjar una barrera infranqueable entre el poder político y el poder económico: combatir la corrupción y garantizar que las políticas públicas beneficien al pueblo y no exclusivamente a las élites económicas. Se trata de enfatizar con mayor empeño la ruta política humanista y democrática, prioridad fundamental para la consolidación de la prosperidad compartida que demanda la Nación.
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