La escuela frente al celular
No hay lecciones de las elecciones….
A poco más de un año de la tunda electoral que Andrés Manuel López Obrador les propinó a las coaliciones “Por México al Frente” y “Todos Por México” integradas por los partidos de Acción Nacional, Revolución Democrática, Movimiento Ciudadano y Revolucionario Institucional, Verde Ecologista de México y Nueva Alianza respectivamente, los institutos políticos se mantuvieron en un “coma” político durante casi los últimos 365 días después del atropellamiento del que fueron objeto en la elección presidencial.
Los primeros movimientos que vienen realizando los tres grandes partidos nacionales perdedores de esa contienda (PRI, PAN Y PRD), parecen no dar señales de algún aprendizaje de los errores cometidos a lo largo de una década que los llevaron a los niveles de votación más bajos en toda su historia electoral.
El PRI dio muestras de vida con la renovación de la dirigencia nacional que, de origen, se vio cuestionada por sus propios aspirantes que no lograban ponerse de acuerdo en el método de elección y posteriormente en el padrón de militantes, lo que llevó al ex rector de la UNAM, José Narro, a su renuncia a la candidatura y una longeva militancia de más de 46 años lanzando graves cuestionamientos a la candidatura al padrón inflado en favor del gobernador con licencia de Campeche y su subordinación al nuevo inquilino de palacio nacional; sobra mencionar que la primer factura electoral ya la pago el PRI en las pasadas elecciones del mes de junio en donde casi los desaparecen del mapa político electoral y la exhibida de su dirigente nacional que mostró como logro no haber perdido el registro en la elección de Baja California. Sin lugar a dudas falta contabilizar el costo interno que resulte de la elección de Alejandro Moreno ALITO como presidente nacional porque cualquier especulación de que gane cualquiera de los otros contendientes es una auténtica quimera.
En Tlaxcala no hay partido en el gobierno que ayude a cacarear los imperceptibles logros de la administración estatal y que defienda al gobernador de los primeros cuestionamientos de la pobre oposición sobre la ola de homicidios que recientemente se han presentado en el territorio tlaxcalteca. Se observa un PRI paralizado, torpe e ineficaz en su operación política.
Por su parte, el PRD sigue totalmente extraviado sin definir el rumbo que deba tomar y sin procesos de catarsis que les permita corregir errores para subsistir políticamente en nuestro país; lamentablemente para los pocos perredistas que les quedan sus cabezas de tribus, dígase los “Chuchos” siguen llevando a su instituto político a una etapa de sobrevivencia electoral que lo puede llevar a la pérdida de su registro y quedar como partido político estatal en algunas entidades federativas; el sol azteca no acaba de definir si cambia su nombre y qué nuevo estilo de vida tendrán internamente con la posible llegada de Gabriel Cuadri, ex candidato presidencial por Nueva Alianza en el 2012 y de otras organizaciones sociales que quieren calentarse con la poca energía que le queda al partido fundado por el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas; por la libre se mueve Silvano Aureoles Conejo, único gobernador que le queda al PRD en Michoacán, por cierto de los peor evaluados en las recientes evaluaciones realizadas a los mandatarios estatales; el oriundo de Carácuaro de Morelos anda más preocupado y ocupado en conservar la gubernatura y haciendo política local, olvidándose de la agenda nacional y del proyecto Futuro 21.
Electoralmente, en la última elección el de la Revolución Democrática mantuvo su estrategia de alianzas electorales con el PAN y MC recibiendo los beneficios de los convenios y acuerdos electorales para llevársela de auténtico muertito, que dicho sea de paso actualmente les va muy bien.
En Tlaxcala la puntilla se la podría dar el Dip. Miguel Angel Covarrubias Cervantes, único legislador con el que cuenta el PRD en el Congreso del Estado, ya que se especula que está coqueteando y considerando renunciar a su militancia e irse con Morena.
En una siguiente entrega le seguimos con el PAN y Morena en donde también hay mucha tela de donde cortar sobre todo con la renuncia del Secretario de Hacienda y Crédito Publico, Carlos Urzúa, que pareciera que nada tiene que ver con su partido, pero en honor a la verdad Morena aún no cuaja como partido y depende de la popularidad del presidente Andrés Manuel López Obrador y de su gobierno.




