Pintas del 8M dañan monumentos históricos en Tlaxcala: INAH
TLAXCALA, Tlax., 5 de marzo de 2026.- A escasos días de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la fisonomía de la Plaza de la Constitución ha comenzado a transformarse, pero no por las colectivas, sino al parecer por órdenes del propio Ayuntamiento.
En una acción de carácter preventivo, trabajadores municipales han iniciado el desmontaje y retiro de herrajes en jardineras, lámparas y postes del primer cuadro de la ciudad, además de las letras de madera de Tlaxcala y 500 años, así como el movilizario de información turística.
Esta medida busca evitar que la infraestructura urbana sea utilizada, como en años anteriores, como herramienta de protesta.
Cabe recordar, que durante las manifestaciones pasadas, diversos elementos metálicos del parque fueron desprendidos por las asistentes para ser empleados en actos de iconoclasia y presión sonora contra puertas y ventanales de los edificios gubernamentales.
La intención de la administración municipal que encabeza Alfonso Sánchez García, parece ser clara: reducir los riesgos de daños materiales y garantizar la seguridad perimetral.
Algunos de los puntos clave de esta intervención incluyen, retiro de jardineras, así como de retiro de protecciones metálicas y ornamentos pesados; desinstalación de luminarias a baja altura y postes desmontables, así como aseguramiento de bancas y botes de basura que podrían ser vulnerados.
Fuentes cercanas a la administración, señalan que estas acciones forman parte de un protocolo de contención más amplio que incluye el ya habitual vallado o cercado metálico del Palacio de Gobierno.
El objetivo es que la infraestructura no se convierta en "proyectil" o "ariete" durante la jornada de exigencia de justicia.
Mientras las colectivas ultiman detalles para sus marchas, el despliegue técnico del Ayuntamiento evidencia la preocupación de las autoridades por el nivel de combatividad de la protesta.
Más que una labor de mantenimiento, la ciudad se prepara para un escenario de resistencia, priorizando la salvaguarda de los bienes públicos ante el inminente grito de protesta de las tlaxcaltecas.




