López Suárez prevé concluir administración sin regreso de Sánchez
El presidente municipal de Quilehtla, puso a su hijo de 18 años al frente de un programa social como el DIF donde se le da atención a adultos mayores, madres de familia, personas con capacidades diferentes y niños.
TLAXCALA, Tlax., 8 de abril de 2019.- Un joven de 18 años Lizandro Pérez, es el presidente honorifico del Sistema Municipal de Desarrollo Integral para la Familia (DIF) en el ayuntamiento de Quilehtla, Tlaxcala, debido a que su padre el alcalde Óscar Pérez alias “El Cabrito” mantiene problemas conyugales con su esposa por lo que fue retirada del cargo y el Cabildo aprovecho la incapacidad e inexperiencia del junior por ser fácil de lidiar y manipular y aceptó esta designación, en un programa que atiende adultos mayores, problemas de madres solteras, personas con discapacidad y niños, entre muchas otras actividades en las que se requiere el espíritu altruista y de servicio.
De acuerdo al portal Agendatlaxcala.com, este refiere que el poder del alcalde Óscar Pérez ha generado trémulos en sus decisiones, lo que llevo al nombramiento del “Junior” quien se ostenta con la mínima sensibilidad en un área tan noble como lo es el DIF y que apoyado por los aliados de su padre lo exaltan con felicitaciones y demás acciones que lo alagan y adulan.
Pese a ello, existe inconformidad de los trabajadores del DIF quienes informaron que han recibido quejas de los usuarios de distintos servicio que ofrece esta área, ya que el joven carece de experiencia para llevar un órgano que es vital para la niñez y los derechos de los sectores más vulnerables.
Asimismo descartaron, que el nombramiento del “Junior” Lizandro Pérez como presidente honorífico, fue avalado por los miembros del cabildo, toda vez que los regidores mantenían problemas con Patricia, la ex pareja del alcalde, así que vieron la oportunidad de poner a un chamaco, con quien es fácil lidiar, pero que afecta por su incapacidad la política social en esta comuna.
Por tanto, no sólo existen molestias e inconformidades por los pobladores y beneficiarios del DIF, sino por el personal y colaboradores de este sistema, ya que evidenciaron la ignorancia y ausencia de conocimientos mínimos y básicos en el manejo del programa social y en la toma de decisiones.
Finalmente, los pobladores que han pedido la gracia del anonimato dijeron no estar en contra de generar oportunidades en la juventud, pero que debe existir un perfil, formación y un mínimo de conocimientos y experiencia, toda vez que se trata de un programa de asistencia y ayuda a la sociedad, por lo que resaltaron que una cosa es la oportunidad y otra el desempeño y la eficacia, cosa en lo que simplemente no existe competitividad.





