Buscan reconocer importancia natural, histórica y social de la Malinche
En la comunidad de Santa Cruz Techachalco preservan esta danza histórica por más de 50 años.
TLAXCALA, Tlax., 15 de septiembre de 2018.-Por más de 50 años la comunidad de Santa Cruz Techachalco, municipio de Panotla, preserva la danza de moros y cristianos; danza donde la comunidad participa y goza de este baile único y de los pocos grupos que lo preservan en la entidad.
Conformado por alrededor de 20 hombres que dan vida a dos grupos adversarios que forman por un lado a moros y por el otro a cristianos y que se hacen acompañar por un grupo de hasta diez jóvenes vestidos de mahomas y de otro grupo de niños vestidos de angelitos, juntos interpretan por alrededor de 60 minutos la danza característica del siglo 18 y que es a base de instrumentos de viento y platillos.
En el transcurso de la danza se representa la batalla que existe por la conquista religiosa y que según la historia rememora el combate naval de Lepanto, con las galeras de cartón que simulan ser la flota cristiana capitaneadas nada menos que por Carlomagno; en tierras mexicanos lo mismo se representan un desembarco turco en Yucatán, el desafío entre el Cid y Pilatos rey de Granada o la inclusión tanto de los moros como de los cristianos en las huestes que siguen al apóstol Santiago en su lucha contra los indios paganos; en los Andes peruanos el bando rival de Santiago y los cristianos está formado por demonios; en el occidente de Portugal es el jefe cristiano san Jorge quien necesita la ayuda de un ángel para liberar a la doncella cautivada sucesivamente por un dragón y por los turcos; y en Andalucía lo mismo son el obispo de la Sevilla visigoda, san Isidoro, que la abuela de Jesús, santa Ana, quienes proporcionan la victoria a las tropas de la cruz.
Este pasaje histórico-religioso del siglo 18 se ha preservado en la comunidad de Techachalco donde por más de 50 años y a través de generaciones se ha transmitido el gusto por este particular baile que, solo se logra disfrutar dos veces por año; en el mes de mayo cuando se celebra el santo de la Santa Cruz quien es la patrona de la comunidad y el día 14 de septiembre donde se celebra la exaltación de la misma y se considera la “festividad” chica del pueblo.
Una vez culminada la representación dancística, los habitantes que dan vida a moros (vestimenta negra) y cristianos (vestimenta roja) acuden a dar gracias al templo de la comunidad quien con flores y velas como ofrenda recurren a la Santa Cruz para agradecer las bondades que ha otorgado como trabajo, salud, paz, entre otros más.




